Los telespectadores alemanes tratan de comprender la sorprendente decisión de Andreas Kümmert, el joven cantante de 28 años que se hizo con la mayoría de los votos en el concurso para elegir al representante del país en el Festival de Eurovisión y que, inesperadamente, anunció que no quiere ir a Viena.

Kümmert, cuya voz ha sido comparada con la de Joe Cocker, se hizo ya hace dos años con el favor del público, que le convirtió en vencedor del concurso The voice of Germany.

Dimisión inesperada

Anoche, en la final para la elección del represente alemán en Eurovisión, retransmitida en directo por la televisión pública, volvió a ganar con el tema Heart of Stone, pero, de manera inesperada, decidió rechazar la propuesta.

"No estoy en condiciones de aceptarlo", dijo Kümmert"No estoy realmente en condiciones de aceptarlo", señaló el joven antes de pedir perdón y escuchar los abucheos del público con ojos serios tras sus características gafas de miope.

Ante la cara de incomprensión de la presentadora de la gala, Kümmert cedió su título a la segunda clasificada, Anna Sophie, una cantante desconocida para el gran público de 24 años que no pudo evitar las lágrimas.

De baja estatura, gordito, con una calva incipiente y una larga barba pelirroja, Kümmert no cuenta con el físico propio de las estrellas de la canción, pero su voz enamoró a los telespectadores desde el primer momento que apareció en un escenario.

Demasiada presión

En la cadena de televisión regional NDR, responsable de la retransmisión, no salen de su asombro y recuerdan que fue él quien decidió participar en el concurso, mientras que la discográfica del joven, Universal, ha ofrecido sus explicaciones: "el foco era demasiado grande", "lo ha dado todo y en algún momento ha visto simplemente que no puede con ello".

La prensa alemana recoge la noticia, especula con los motivos de Kümmert y analiza sus consecuencias en innumerables artículos en los que predominan las palabras "escándalo" y "sorpresa", mientras se desvelan detalles curiosos, como que el joven cantó anoche con 40 grados de fiebre.

La final del Festival de Eurovisión, en su sexagésima edición, se celebrará el próximo 23 de mayo en Viena.