Victor Ros y Velvet
'Victor Ros' y 'Velvet', las series favoritas de la audiencia en diferido. RTVE / Atresmedia

¿Grabó usted anoche alguna de las series que ofrecía la parrilla —Algo que celebrar,  Las aventuras de Alatriste...—  para entregarse, con calma, a las vicisitudes amorosas del dating show ¿Quién quiere casarse con mi hijo? ¿Tal vez siguió el martes el estreno de El ministerio del tiempo y reservó el visionado de Bajo sospecha  para otro momento? Entonces usted forma parte de la audiencia en diferido o audiencia time shift, una denominación que alude a los televidentes que ven un espacio en los siete días posteriores a su emisión gracias a los sistemas de grabación. Y que, hasta ahora, constituía una masa informe y etérea, sin rastro en los ranking de audiencia.

Este mes, la empresa de medición Kantar Media terminaba con su invisibilidad y publicaba su primer informe centrado en este público tardío. Según el estudio, divulgado por VerTele, Antena 3, (con un 15,6% de cuota de pantalla), y La 1 (8,4%) capitanean este listado reciente. En cambio Telecinco, líder habitual en las mediciones tradicionales, es relegada a un tercer puesto (7,8%).

Del estudio también se desprende que las series son los contenidos favoritos del visionado en time shift. Entre estas brillan Velvet  (215.000 espectadores), Victor Ros (157.000), El secreto de Puente Viejo (unos 110.000) o Cuéntame cómo pasó (102.000), así como algunos programas familiares que se emiten por la noche como Masterchef Junior.

Nuevos tiempos, nuevas realidades

"El nuevo sistema es importante  porque refleja con mayor precisión la realidad. El consumo de televisión evoluciona y las mediciones deben hacerlo con él", opina la directora de Márketing de Atresmedia, Raquel del Castillo. Como ejemplo, los resultados de una de sus series de sobremesa, El secreto de Puente Viejo: "Ahora sabemos que, cada noche, 50.000 personas ven el capítulo que ofrecimos al mediodía", observa.

De la misma opinión es Susana Ortega Angulo, directora de Contenidos de RTV Castilla-La Mancha y docente en la Universidad Nebrija. "Es muy útil. Teníamos la audiencia en el día que un espacio se emitía, pero ahora vamos a conocer si ese programa sigue generando audiencia, es decir, su impacto real. Y con las consecuencias que eso tiene de cara a anunciantes", observa.

El sistema anterior no reflejaba los hábitos de las nuevas generaciones Los expertos coinciden, además, en que las nuevas mediciones evidencian el  nacimiento de un nuevo mapa de hábitos televisivos. "El modelo anterior privilegiaba los modos más tradicionales de ver la tele y no se hacía eco de los hábitos de las nuevas generaciones", opina Francisco Javier Pérez Latre, profesor en el Máster de Gestión de Empresas de Comunicación  de la Universidad de Navarra, quien asegura que la mayoría de sus alumnos no consumen televisión como lo hacen sus mayores. "Estamos pasando a una televisión más personalizada, más a la carta, y a una audiencia más móvil, donde entran soportes como las tablets o los smartphones, audiencias en diferido y televisión social".

Sin embargo, Pérez Latre reconoce que los cambios son aún incipientes y que la funcionalidad de la televisión en su forma más tradicional no está puesta en entredicho. Según Kantar Media, la audiencia en diferido en España se limita aún a un 1% y en 2013 se batió el récord de consumo televisivo en España. El futuro, sin embargo, apunta "a unas audiencias más fragmentadas", señala Pérez Latre. Y aun panorama con más opciones y ventanas.