El precio de la vivienda en Estados Unidos ha caído un 11%, lo que ha hecho que el ritmo de las ventas haya subido un 16,2% en abril, la mayor de los últimos 14 años; así, en abril el precio de una casa nueva cayó en 28.500 dólares, fijándose en 229.100 dólares.

Las ventas de casas subieron a una tasa anual de 981.000 unidades desde la cifra revisada de 844.000 unidades en marzo, según se informó desde el Departamento de Comercio.

Los constructores intentan reactivar el sector

La caída en los precios refleja que los constructores están tomando medidas sin precedentes para reactivar las ventas, según los analistas, que esperaban que las ventas de casas nuevas se colocaran en una tasa de 860.000 unidades.

Los constructores han estado dando incentivos para sacarse de encima los inventarios

"Los constructores han estado dando incentivos para sacarse de encima los inventarios e impulsar las ventas. No creo que estemos saliendo de los problemas en lo que respecta a la desaceleración del mercado inmobiliario: pienso que esto podría ser sólo algo excepcional", comentó Bob Moulton, presidente de Americana Mortgage Group.

El mes pasado se pusieron a la venta 538.000 nuevas casas, lo que representa una bajada respecto a las 546.000 de marzo; a este ritmo de ventas, los inventarios se agotarían en apenas medio año, algo menos de los 8 meses de media que se necesitaban en marzo.