Grecia presentará ante Bruselas medidas contra la evasión fiscal y la corrupción y Alemania no se fía

  • El Gobierno griego ha mantenido este fin de semana reuniones maratonianas para ultimar la lista de reformas que detallarán este lunes en Bruselas.
  • Uno de los colaboradores de Tsipras señaló que entre ellas estará la ley que amplía el número de personas que pueden acogerse a los plazos para pagar sus deudas con la Hacienda.
  • Se estima que esta medida que se presentará la próxima semana en el Parlamento proporcionará ingresos instantáneos al Estado.
El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, tras una reunión con los ministros del Eurogrupo en Bruselas.
El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, tras una reunión con los ministros del Eurogrupo en Bruselas.
GTRES

El Gobierno griego ultima la lista de reformas detalladas que debe enviar este lunes a Bruselas para que los socios de la eurozona decidan si finalmente extienden la financiación de Grecia, y mantiene el optimismo sobre una respuesta afirmativa que siente las bases para un acuerdo más amplio.

Los miembros del Ejecutivo han mantenido reuniones maratonianas para elaborar las medidas precisas, que se centran en la lucha contra la evasión fiscal y la corrupción y la reforma del sector público.

El ministro de Estado, Nikos Pappas, afirmó este domingo que el principio de acuerdo logrado en el Eurogrupo del pasado viernes es un "paso pequeño, pero muy importante, porque va en la dirección opuesta a los pasos que hemos dado antes".

En declaraciones a la televisión privada Mega, uno de los colaboradores más cercanos al primer ministro, Alexis Tsipras, señaló que entre las propuestas estará la ley que amplía el número de personas que pueden acogerse a los 100 plazos para pagar sus deudas con la Hacienda, ya que es una medida "para aumentar los ingresos fiscales".

Esta propuesta estará acompañada de las previsiones del Gobierno, que estima que su puesta en marcha proporcionará ingresos instantáneos al Estado, pues contiene fuertes incentivos. Está previsto que el proyecto de esta ley se presente la próxima semana en el Parlamento.

Medidas negociables con la UE y 'líneas rojas'

En referencia a la actividad legislativa, Pappas afirmó: el Gobierno no está dispuesto a "atarnos las manos y simplemente esperar a completar todos los tiempos", y aunque destacó que está abierto a "discutir" las propuestas, "hay cuestiones de soberanía relativas a las políticas internas que están fuera de la negociación".

"Seguimos con la misma determinación y fieles al mandato popular", remarcaron fuentes gubernamentales tras una de las reuniones del Consejo de Ministros, algunas de las cuales han insistido en las últimas horas en que el Gobierno mantendrá sus "líneas rojas".

Entre estas está el aumento del salario mínimo, que fuentes gubernamentales aseguran que está relacionado con el sector privado y no tiene un coste presupuestario directo, la congelación de las pensiones y la no subida de impuestos como el IVA.

Son temas en que la troika de acreedores (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) fue estricta con el Gobierno anterior del conservador Andonis Samaras, y ahora Tsipras busca ganar tiempo para presentar sus propias reformas.

Lo que prevé recaudar Grecia

El listado especifica los planes para luchar contra la evasión de impuestos, según apunta el diario digital TheToc. El viceministro de Finanzas, Dimitris Mardas, ha elaborado un estudio que estima que se pueden recaudar 1.500 millones de euros combatiendo el contrabando de combustible, 800 millones de la lucha contra el contrabando de tabaco y 2.500 millones haciendo frente a la corrupción.

El Gobierno calcula que con los ingresos que provengan de este plan y de las deudas no pagadas se puede financiar un paquete de medidas para acabar con la crisis humanitaria y que recogen ayuda alimentaria, electricidad gratuita, alojamientos en viviendas o acceso universal a la sanidad.

Se incluyen además varias de las recomendaciones que Grecia pretende desarrollar junto con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Atenas envió este domingo un listado de tres páginas a las instituciones para recibir una primera valoración y perfilar las propuestas que enviará este lunes a los socios. "Esperamos y estamos casi seguros de que vamos a conseguir un sí de las instituciones", afirmó el ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, quien explicó que si la respuesta es afirmativa "habrá una conferencia telefónica con las instituciones y automáticamente avanzará el proceso", y en caso contrario "se celebrará un nuevo Eurogrupo".

Las propuestas griegas serán examinadas durante una conferencia telefónica en que participarán el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovisi; el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde.

Alemania, escéptica ante las reformas

Sin embargo, este optimismo parece que no ha calado en Alemania, cuyo Parlamento es uno de los que debe aprobar la extensión del crédito y donde supeditan la ampliación al análisis de las reformas que proponga Atenas y, sobre todo, a lo que ocurra dentro de cuatro meses, cuando se tengan que negociar nuevos créditos.

En la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel, y aún más en su ala bávara, la Unión Socialcristiana (CSU,) hay muchas voces que indican que es demasiado pronto para el júbilo y que la posibilidad de aprobar una prórroga depende de la lista de reformas que presente Atenas.

"El compromiso al que se ha llegado sólo da un respiro", dijo en declaraciones que ha publicado el dominical Bild am Sonntag uno de los representantes de la línea dura de la CSU, el ministro de Finanzas de Baviera Markus Söder. Para Söder, el resultado de las negociaciones en el eurogrupo es una victoria parcial para Alemania y sobre todo para el ministro de Finazas Wolfgang Schäuble. "Sin su actitud consecuente este resultado no hubiera sido posible", dijo Söder.

Los obstáculos que vienen son en primer lugar el análisis de las reformas que proponga el gobierno griego y, sobre todo, lo que ocurra dentro de cuatro meses cuando se tengan que negociar nuevos créditos.

Para Söder, para obtener nuevos créditos en cuatro meses el gobierno griego tendría que olvidarse buena parte de sus promesas electorales. La posición de Söder es prácticamente la de todos los diputados de la CSU en el Bundestag, donde forman un grupo parlamentario común con la CDU de Angela Merkel.

Así, por ejemplo, la líder de la CSU en el Bundestag y vicepresidenta del grupo parlamentario conjunto CDU/CSU, Gerda Hasselfeldt advirtió que los planes de reforma griegos debían ser examinados en detalle y que de ningún modo se puede aceptar un "compromiso podrido". Dentro de la CDU la actitud no es muy lejana a la de la CSU, aunque la manera de expresarla sea menos radical.

Alemanes partidarios de un 'Grexit'

Al lado de las posiciones que oscilan entre el escepticismo y el optimismo moderado hay también otras claramente críticas del compromiso y que, desde diversas perspectivas, proponen una salida ordenada de Grecia del euro.

La idea de una salida ordenada de Grecia del euro ha sido la bandera política central de Alternativa por Alemania (AfD), un nuevo partido euroescéptico que ha obtenido escaños en la eurocámara y en varios parlamentos regionales y le viene quitando votos por la derecha a la CDU.

Desde la academia, el director del instituto Ifo, Hans Werner Sin, —uno de los economistas más conocidos de Alemania— también es partidario de un 'Grexit' (juego de palabras en inglés con Grecia y 'Exit', salida) ordenado y ha rechazado el actual compromiso, al margen de la lista de reformas que proponga Atenas. "Más dinero no es más que un analgésico para la enfermedad griega y no ayuda a curarla", dijo Sinn en un comunicado del instituto ifo.

"Grecia se hizo demasiado cara con el euro y tiene que hacerse más barata para recuperar su competividad. Eso sólo es posible con una salida del euro y una devaluación de la dracma", agregó.

La AfD sugiere incluso que una salida del euro de Grecia debería estar acompañada de la condonación de una parte de la deuda, lo que probablemente sería inevitable debido a los problemas cambiarios que habría.

En la CDU y la CSU nadie llega al extremo de proponer el Grexit como solución a la crisis pero si hay quienes dejan deslizar la advertencia de que ese extremo sería manejable para la unión monetaria pero un desastre para Grecia. "Un 'Grexit' sería ante todo un problema para Grecia, menos para la eurozona", dijo Söder en la entrevista con Bild am Sonntag, recogiendo lo que piensan muchos en Alemania.

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