La demanda de vivienda vacacional en España está cayendo. Pese a las previsiones que anunciaban una demanda de 150.000 viviendas en el primer semestre de este año, se estima que la cifra final se situará en 90.000, según la consultora inmobiliaria Grupo i. La razón principal de este descenso se debe a la fuerte caída de la inversión extranjera. Los inversores apuestan ahora por otros mercados, como Turquía o Croacia, o por otros productos, como la Bolsa.