Mi gato araña cualquier tela que pilla. Le hemos comprado un rascador y lo utiliza, pero sigue rascando también todo lo demás. ¿Cómo le enseñamos a no hacerlo? Alejandra.

Lo que sucede es que, aunque use el rascador, las telas también siguen siendo interesantes por contener restos de sus glándulas interdigitales, que delimitan su territorio y su propiedad. Hay que conseguir que esos sitios ya no sean deseados. ¿Cómo? Prepara zumo de limón y rocíalo con un spray sobre las superficies elegidas por el gato. Si le pillas in fraganti, puedes inhibir su acción lanzándole un chorro de agua sobre su cuerpo.

Tengo un yorkshire muy malo, muerde a todo el que se le acerca, incluida mi familia, cuando le contradices o le regañas. ¿Qué hacemos? Concha.

Debes acudir inmediatamente a un veterinario especializado en comportamiento. La agresividad no es ninguna broma, y eso que cuentas con la ‘ventaja’ de tener un perro con una mordedura sin graves consecuencias. A pesar de ello, el profesional debe intervenir, diagnosticar el origen, el tipo de agresividad y proponeros pautas de reeducación.

Mi gato se ha puesto triste con la primavera, ahora no quiere comer y se pasa el día tumbado. El veterinario dice que no tiene nada físico. ¿Puede estar deprimido? Nicolás.

Debemos plantearnos que ciertos animales requieren más estímulo de juego para superar esos bajones. Uno de los que más les motiva, por ejemplo, es la caza y persecución de un puntero láser. Si no responde al juego y sigue inapetente, quizá deberías plantearte la incorporación de otro gato.

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