UGT y CC OO rechazaron ayer el cierre de Promotriz –dedicada a fabricar fundas de asientos de coches con 170 empleados, 162 mujeres– y acusaron a los dueños de hacerlo de forma improcedente. En su opinión, es una deslocalización en toda regla (la producción se lleva a Marruecos y Portugal) y, por lo tanto, si no hay motivo razonable para el cierre, los empleados deben recibir 45 días por año trabajado con un máximo de 42 meses como indemnización. La empresa ofrece 30 días, con un límite de 18 meses.