La Tizona, famosa por ser la espada del Cid Campeador, ha vuelto a sus orígenes. La Junta se la ha comprado por 1,6 millones de euros a su propietario, el marqués de Falces, que la tenía depositada en el Museo del Ejército de Madrid. La Tizona ya está en el Museo de Burgos y se llevará a la catedral, junto a su dueño, el Cid.