Cámaras de Tokio
Mosaico con seis de las fotos del libro 'Tokyo Camera Style' © John Sypal - From 'Tokyo Camera Style', published by Thames & Hudson

Dos citas de un par de tipos que merecen crédito a la hora de hacer fotos. "No pienso demasiado en qué cámara llevar encima. Escojo la que me gusta más ese día", dice William Eggleston. "Si quieres cambiar tu estilo haciendo fotos tienes que cambiar de cámara. Tus fotos cambiarán también. Una buena cámara tiene algo que se podría describir como su propia aura", añade Nobuyoshi Araki.

El par de consejos son reproducidos en el blog de John Sypal, nacido en Nebraska (EE UU) en 1979 pero desde 2004 establecido en Tokio, la loca y superpoblada capital de Japón. Enamorado de la fotografía química de la vieja escuela, el estadounidense no daba crédito a lo que veía cada día en la ciudad: millares de personas armadas con cámaras variopintas y de todo pelaje.

'Maravillosos artilugios'

Convencido de que la profusión de freaks merecía un seguimiento casi devoto para plasmar los "maravillosos artilugios" que veía en las manos de los demás, en 2008 empezó a publicar la bitácora Tokyo Camera Style, que se ha convertido en una web de tráfico denso y veneración. Ahora edita un libro, titulado exactamente igual, Tokyo Camera Style, con casi tres centenares de fotos de los cacharros en manos de sus "igualmente locos y maravillosos propietarios".

Todas las imágenes son primeros planos de las manos y el objeto preciado que sostienen El volumen, publicado por Thames & Hudson [288 páginas, 299 fotos y un PVP de 14,95 libras esterlinas], es una especie de catálogo de un tono que los sajones o los hipsters llamarían sartorialista, aunque en este caso sin relación con la sastrería (en latín, sartor). Tokyo Camera Style es un paseo visual sin concesiones al formalismo —todas las imágenes son primeros planos de las manos y el objeto preciado que sostienen y muy pocas veces se adivinan rasgos de los propietarios— por los objetos de adoración de la cultura tribal japonesa de las cámaras y el equipo fotográfico.

'Personas reales con cámaras reales'

Sypal —que tiene una muy activa cuenta de Instagram con la misma temática ("personas reales con cámaras reales", explica)— se ha dedicado a reunir el variopinto escenario de los obsesos por la fotografía y su extenso y llamativo instrumental.

Se organizan encuentros y festivales para exhibir cámaras En Tokio, donde se organizan con alta frecuencia encuentros y festivales al aire libre de gente que exhibe sus cámaras, el estadounidense ha retratado máquinas de hacer fotos de todas las clases: carísimas Leica y humildes Diana de plástico; piezas raras como las Makina o point and shoot Ricoh como la que utiliza siempre él mismo, el modelo GRDII; muchas Nikon, Canon y Yashica de 135 milímetros de la edad dorada de las cámaras made in Japan; tanques de medio formato Mamiya, Rolleiflex y Hasselblad; modelos personalizados por sus propietarios con pegatinas, marcas, adornos o los siempre atractivos signos del uso cotidiano...

'Efecto en la forma de hacer fotos'

Las cámaras, dice Sypal, "son herramientas con las cuales uno puede expresar su estilo personal y sus sensibilidad privada", pero también son maquinarias que "existen físicamente como expresiones de los mismos conceptos". La relación entre un fotógrafo y su cámara "tiene un efecto en la forma de hacer fotos".

Cada cámara demanda una relación táctil con el usuario En la introducción del libro, el fotógrafo-cazador-de-fotógrafos, pone énfasis en la "relación táctil" que cada cámara demanda del usuario. "Es un intercambio en el que debemos usar ambas manos y acercamos la cara para ver", resume para dar idea de la intimidad del asunto.