Barcelona necesita un centenar de trabajadores sociales más en la calle para expandir con garantías el programa Pobreza Cero.

Es el diagnóstico que hace ICV, la formación política que ha regido las políticas de pobreza en el Ajuntament de la capital catalana en los últimos cuatro años.

Su candidata, Imma Mayol , si continúa gestionando esta área tras las elecciones, prevé incrementar hasta 70 millones de euros anuales el presupuesto de ese plan, dirigido a familias con problemas, niños en situación de riesgo y personas sin techo.

ICV también espera construir cinco centros repartidos por toda Barcelona, universalizar la asistencia a distancia y el plan de vida independiente para personas con discapacidades.

Además, los ecosocialistas incrementarían de 92 a 150 los convenios por la inclusión y de seis a 10, las redes temáticas.

Más alquileres asequibles

Mayol afirmó ayer que tiene como prioridades la vivienda, la ocupación y las prestaciones económicas básicas.

Para ello, habría 12.000 pisos de alquiler asequible gracias al trabajo de mediación del Ajuntament de Barcelona.

El Patronat Municipal de l’Habitatge localizará pisos vacíos sin cédula de habitabilidad, según advirtió.

Llegarían a un acuerdo con el propietario y se arreglaría el piso por un alquiler barato.

La formación política de Mayol promueve que la renta mínima garantizada sea de 450 euros mensuales.