Raquel Caballero, de 34 años, casada y vecina de L’Hospitalet, está obligada a levantarse 10 o15 veces por la noche y cada 15 minutos durante el día para ir al baño. Tiene una enfermedad que los propios médicos han catalogado como «rara». Se trata de una cistitis intersticial, que se caracteriza por una inflamación crónica de vejiga. Caballero ha creado la Asociación Catalana de Afectados de Cistitis Intersticial ya que, al afectar a pocos ciudadanos, que precisan también atención psicológica, es una enfermedad que no se investiga. «Hay falta de información», lamenta.