Ultimatum
Una mujer palestina con su bebé, en el campo de refugiados de Nahr al-Bared, al norte de Líbano. (REUTERS). REUTERS

El ministro libanés de Defensa, Elias Murr, dio este miércoles un ultimátum al grupo extremista radical suní Fatah al Islam y le obligó a elegir entre la rendición o la muerte.

En declaraciones exclusivas a la cadena de televisión por satélite árabe Al Arabiya, Murr subrayó que "el Ejército no negociará con un grupo de terroristas y criminales".

"Su destino es el arresto y si se resisten al Ejército, la muerte. Solo tienen dos opciones, la primera, que es la que preferimos, es que se rindan y la otra, que no queremos, es la acción militar", insistió.

Campo de refugiados

Carros de combate libaneses han bombardeado en los últimos tres días el campo de refugiados palestino de Nahr al Bared, cercano a Trípoli, donde se mantienen refugiados los al menos 200 milicianos que componen Fatah al-Islam.

En virtud de un acuerdo tácito alcanzado en 1969, el Ejército libanés no puede intervenir en el interior de los campamentos de refugiados, donde la seguridad es asunto exclusivo de las milicias palestinas.

Sin embargo, al parecer el Gobierno libanés contactó con los representantes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Beirut para explorar la posibilidad de que los soldados entren en Nahr al Bared.

Alto el fuego

Pese al que el alto el fuego es efectivo desde el martes, la situación se ha deteriorado en las últimas horas, debido a que los rebeldes han amenazado con instigar el conflicto en otros campamentos si el Ejército libanés no cesa las hostilidades.

Según los expertos, una posible intervención de las Fuerzas Armadas libanesas en el interior de Nahr al Bared podría incendiar una mecha de insospechables consecuencias.