La ministra de Cultura, Carmen Calvo, ha anunciado que el Gobierno español ha pedido "esta misma tarde" a Estados Unidos e Inglaterra información sobre el vuelo Gibraltar-Tampa (Florida, Estados Unidos) en el que la empresa Odyssey trasladó el botín hallado en un buque hundido.

En un rueda de prensa en Bilbao, la ministra explicó que tras tener conocimiento de que Odyssey había hallado un tesoro valorado en 370 millones de euros , el Ministerio le reclamó información sobre la ubicación exacta del buque y su identidad, bandera y contenido.

La compañía americana guarda silencio

Ante el silencio de la compañía americana, el Gobierno español ha pedido a las Embajadas del Reino Unido y de Estados Unidos en Madrid "información exacta de los vuelos que han despegado desde Gibraltar y han llegado a Tampa, en Florida", ya que "según la información que ha dado Odyssey, fue un Boeing 757, el que ha llevado todo el cargamento".

En concreto, el Ministerio ha solicitado a los Gobiernos británico y estadounidense información sobre cuándo se realizó el vuelo "exactamente" y sobre los permisos aduaneros, ya que en ellos se refleja "qué es lo que se está trasladando" en el avión.

Odyssey informó la pasada semana del hallazgo de un importante tesoro arqueológico submarino en un punto no revelado del Atlántico, compuesto por unas diecisiete toneladas de monedas de plata y oro, valoradas en 370 millones de euros.

El botín del Odyssey

Información poco clara, escasa y sospechosa

La información "poco clara, escasa y sospechosa" que Odyssey proporcionó sobre el hallazgo llevó al Ministerio de Cultura a reclamar datos más precisos, ante la posibilidad de que se hubiera cometido un delito de expolio.

La ministra explicó que si esta empresa hubiera extraído "de aguas españolas cualquier patrimonio subacuático de carácter arqueológico e histórico, sería ilegal porque no hay ni una sola autorización de las autoridades españolas".

Calvo afirmó que el Gobierno seguirá "dando pasos" para aclarar si se ha cometido un delito y aseveró que en caso de que el botín hallado sea bien de un barco de bandera española hundido en aguas internacionales o bien de un buque localizado en aguas españolas, el Ejecutivo trabajará para "preservar los derechos que los españoles tienen sobre su patrimonio histórico".

La empresa Odyssey, especializada en la exploración marina, inició a mediados de los años 90 la búsqueda del buque inglés HM Sussex, hundido frente a Gibraltar en 1694, y según precisó la ministra, sólo estaban autorizados a tratar de localizar el navío y no "para bajar al subsuelo marino español"