Gráfico de datos
Gráfico de datos (Fuente: Magisterio). Magisterio
España suspenderá los objetivos marcados por la UE en materia de educación, según recoge en un informe la publicación profesional Magisterio; dichos objetivos se lanzaron en 2001 en un texto presentado ante el Consejo Europeo y se marcó como horizonte para su cumplimiento el próximo año 2010, es decir, de aquí a tres años y medio.

España falla, de momento, en dos aspectos: la primera meta no alcanzada es la de reducir a la mitad el número de personas de 18 a 24 años que sólo terminan el primer ciclo de educación secundaria (la ESO); el objetivo marcado era que el 85% de los estudiantes prosiguieran con sus estudios hasta conseguir el Bachillerato, pero actualmente en nuestro país sólo un 61.6% lo hacen.

Además, la situación, lejos de mejorar, ha empeorado, ya que en el momento en el que se presentó el informe la cifra de estudiantes que seguían adelante con sus estudios era del 65%.

Otros países comunitarios

Según los datos de Magisterio, otros socios están en una posición mucho mejor, como Francia, que con un 82.1% de alumnos que prosiguen sus estudios tras la secundaria, está muy cerca de alcanzar el objetivo marcado; y eso a pesar de que hace diez años, su índice estaba siete puntos porcentuales más bajo.

Italia estaba como nosotros en 1999 y ahora nos supera holgadamente
Del mismo modo, en el caso italiano, que hasta 1999 presentaba datos muy similares a los españoles, actualmente supera la media europea, con una tasa del 75.5% en lo que se refiere a continuación de los estudios.

El otro indicador en el que España va a fracasar es en la tasa de abandono educativo: un 29.9% de los alumnos de hasta 24 años en España deja sus estudios; en este caso, los datos sólo fueron mejores en el ciclo 1998-2001, aunque la diferencia era mínima.

Con los datos de 2006 en la mano, otros dos socios comunitarios nos acompañarán en el vagón de los rezagados: Portugal y Malta, dos naciones con un Producto Interior Bruto mucho menor y a los que se supone con mayores carencias educativas.