Antonio Hernando, PSOE
Antonio Hernando, portavoz del PSOE en el Congreso. Sergio Barrenechea / EFE

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, ha vuelto a tropezar este martes con la dirección de su partido, con la que ha incurrido públicamente en contradicciones por tercera vez en dos semanas sobre asuntos relevantes.

El primer desacorde sonó el pasado 3 de febrero, recién firmado en Moncloa el pacto de Estado contra el terrorismo yihadista por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

Casi al mismo tiempo de que, en una conferencia en Barcelona, Sánchez pidiera nuevos pactos a Rajoy, él los descartaba en su rueda de prensa semanal en el Congreso, dadas las "diferencias abismales" con el PP.

El entorno de Sánchez reconoció entonces la contradicción, que fue aprovechada por partidos como UPyD: "Si yo fuera socialista estaría absolutamente desconcertado; incluso sin serlo, también lo estoy", subrayó al día siguiente su portavoz adjunto, Carlos Martínez Gorriarán.

Una semana después, Hernando volvía a quedarse fuera de juego, al asegurar que la dirección federal descartaba buscar un candidato alternativo a Tomás Gómez para la Comunidad de Madrid. "Claro, lo descartamos", respondía en su habitual rueda de prensa, apenas 24 horas antes de que la Ejecutiva del PSOE apartara a Gómez del PSM.

Disonancia tan llamativa fue justificada a duras penas por el 'número dos' del partido, César Luena: "El portavoz del grupo socialista es un gran portavoz, es el portavoz del grupo socialista y el secretario de Organización soy yo", alegó.

La imputación de Chaves y Griñán

Este martes, Hernando ha tenido que rectificar la posición que había mantenido apenas unos minutos antes, al defender que el PSOE sólo pediría a Chaves y Griñán que dimitiesen en el momento en que se abriese juicio oral contra ellos.

Preguntado de forma insistente por la contradicción de esa postura con la promesa de Pedro Sánchez de pedirles el acta si el juez instructor del Tribunal Supremo les imputa algún delito (hecho que finalmente ha ocurrido), el portavoz socialista se ha reafirmado en ella, amparándose en que así lo establece el Código Ético de su partido. "No se cumpliría el Código Ético, sino el compromiso adquirido por Pedro Sánchez. El error ha sido mío", ha rectificado en una nueva comparecencia el portavoz parlamentario.