La supervivencia del lince ibérico
Dos cachorros de lince ibérico en Doñana Programa de Conservación Ex-Situ del Lince Ibérico

Doñana, una hembra nacida este año en el centro de cría en cautividad del lince ibérico en El Acebuche, en el Espacio Natural de Doñana, ha fallecido por causas accidentales, según informó la responsable de este programa, Astrid Vargas.

Vargas explicó a Efe que la muerte de este cachorro se produjo de forma accidental hace unos días cuando su madre, Esperanza, medió para separar a su camada en una de las peleas habituales en estos felinos cuando superan sus primeras semanas de vida.

Esperanza, una hembra de lince recuperada del interior de Doñana tras haber sido abandonada y criada posteriormente a biberón, aplastó accidentalmente el tórax de su cachorro al intentar defenderlo de un ataque de sus hermanos de camada.

 

Haber sido criada a biberón dificultó su proceso de socialización
El hecho de que Esperanza haya sido criada a biberón por los técnicos del programa de cría en cautividad que le salvaron la vida dificultó su proceso de socialización con ejemplares de su especie por lo que, a veces, no logra controlar la fuerza con la que maneja a sus cachorros, explicó Vargas.

 

La responsable del programa de cría en cautividad del lince recordó que las agresiones entre estos felinos a las pocas semanas de su nacimiento son habituales y destacó que, en las nuevas camadas nacidas este año, los técnicos de El Acebuche han tenido que intervenir en cuatro peleas para evitar males mayores.

Vargas añadió que, en el caso de Doñana, ello habría sido factible, pues los técnicos que vigilan permanentemente estos animales actuaron de inmediato, pero no pudieron evitar que Esperanza aplastase mortalmente a su cachorro.

En 2005, otro lince nacido en cautividad en este centro también falleció en una pelea con un hermano de camada.

Peleas normales

Las peleas entre cachorros de lince, estudiadas por los técnicos de El Acebuche para conocer mejor el comportamiento de este felino -el más amenazado del planeta y del que sobreviven unos doscientos ejemplares- se han registrado este año en ejemplares de entre 39 y 60 días de vida.

Este año han nacido en este centro diez cachorros de lince, de los que sobreviven seis porque uno de ellos nació ya muerto, otros dos fallecieron a las pocas horas del parto y el cuarto, Doñana, perdió la vida accidentalmente.