Pedro Sánchez, un vecino de Mondariz (Pontevedra) de 65 años de edad, confiesa sentirse "cansado" y hace un llamamiento "desesperado" para que le ayuden e ingresen a su esposa, enferma de alzheimer y esquizofrenia, en una residencia donde pueda recibir las atenciones que él reconoce no poder darle después de nueve años pendiente de ella las 24 horas del día.

"Lo que pido es que me la ingresen en una residencia, donde sea", ha declarado a Europa Press Televisión.

Me dijeron que tuviera paciencia, y con la paciencia llevo yo nueve años con ella

De hecho, su solicitud es para "cualquier sitio de la provincia", con la intención de agilizar cualquier tipo de trámite.

"Si pido para cerca igual tarda más, y pidiendo para toda la provincia sale más rápido".

No obstante, en la evaluación a la que sometieron a su mujer para determinar su grado de dependencia le adjudicaron 129 puntos que no son suficientes para determinar su ingreso en una residencia.

Sin embargo, Mari Luz depende "al cien por ciento" de su marido dado el avanzado estado de las patologías que sufre.

"Me dijeron que tuviera paciencia, y con la paciencia llevo yo nueve años con ella", aseveró.

DIA A DIA

Pedro es natural de Extremadura y hace nueve años decidió venirse para Galicia porque su mujer es gallega "y siempre quiso venir aquí, a la terriña para morir".

La lava, le cambia los pañales, la viste, la alimenta, la acuesta, lava la ropa y hace todas las tareas del hogar

"Siempre quiso volver a su tierra; anduvo por ahí también lo que pudo buscándose el trabajo, pero al final siempre quiso volver a su tierra y yo aquí estoy aguantando nueve años con ella", explicó.

Es Pedro Sánchez quien la lava, le cambia los pañales, la viste, la alimenta, la acuesta, lava la ropa y hace todas las tareas del hogar, a pesar de padecer arritmias. Cuenta con el apoyo de dos jóvenes que pasan por su casa una hora todos los días, menos los fines de semana y los festivos.

A pesar de sentirse "abandonado", este vecino de Mondariz destaca su agradecimiento y apoyo de algunos vecinos, especialmente de Mari Carmen Amoedo.

"Doy la mano en lo que puedo y si se puede hacer algo por esta mujer hay que hacerlo, que este hombre no puede, está enfermo", ha dicho esta vecina que reside en la casa de enfrente.

"Yo no pido para mí, sólo pido puntos para ella, que yo ya he hecho la carrera en esta vida, como se suele decir; y si pueden ayudar a otras personas que están como yo, que somos muchos los que estamos abandonados, que nadie nos ve; para mí no quiero nada, es para ella, que es la que lo necesita", dice desconsolado Pedro Sánchez.