Hassanna Aalia
Hassanna Aalia, activista saharaui de 26 años al que se le ha negado el asilo político en España. SAHARACCIONES

La Comisión de Interior del Congreso ha rechazado este martes, con los únicos votos en contra del PP, una proposición no de ley por la que se instaba al Ministerio del Interior a que reconsiderada la denegación de asilo político al activista saharaui Hassanna Aalia.

Aalia, de 27 años, fue condenado a cadena perpetua por un Tribunal Militar marroquí tras participar en 2010 en el campamento de protesta pacífico de Gdeim Izik, a 12 kilómetros de El Aaiún (Sahara Occidental), una pena que conoció por una emisora de radio desde el País Vasco.

El Ministerio del Interior rechazó su petición de asilo político y este martes su caso ha sido debatido en la Cámara Baja por una proposición firmada por diputados del grupo mixto y la Izquierda Plural, que ha contado con el apoyo de socialistas y nacionalistas catalanes y vascos.

Solo el PP se ha opuesto al texto que, literalmente, instaba al Gobierno a "solicitar a la autoridad competente y al ministro del Interior de España que intervengan de urgencia en el asunto, dejando en suspenso la orden de salida del territorio del Estado español y reconsiderando la petición de asilo político de Hassanna Aalia".

Todos los portavoces de los grupos que han votado a favor han apelado a la necesidad de que España no "pliegue" su política de asilo a los intereses de Marruecos y a la obligación "moral" de nuestro país para con el Sahara, y han pedido al PP que no contribuya a mantener una decisión "injusta": la denegación de asilo.

Precisamente, el portavoz del PP en la Comisión, Conrado Escobar, ha dejado claro que España es "un país de asilo, solidario y humanitario", y ha ofrecido algunas cifras que, a su juicio, lo corroboran, como que de las 5.845 peticiones formuladas en 2014 se han concedido un 40,84%.

"Nuestro sistema, para satisfacción de todos, es humanitario pero serio; generoso pero legal", ha enfatizado Escobar, quien ha acusado a la oposición de pretender "saltarse a la torera" el procedimiento y sustituirlo por una proposición no de ley con argumentos de "escasa consistencia legal".