Dos peritos de la Guardia Civil expusieron hoy que en los diversos viajes que hicieron desde Asturias a Madrid tres miembros de la célula que perpetró el 11-M, los acusados Sergio Álvarez, Antonio Iván Reiss y el menor Gabriel Montoya el Gitanillo, se trasladaron 312,50 kilos de explosivos.

Así lo manifestaron estos agentes en la jornada cuadragésima primera del juicio por los atentados, en la que explicaron que de esos 312,50 kilos:

  • 270 fueron transportados entre el 28 y el 29 de febrero de 2004 por los suicidas Jamal Ahmidan, el Chino, Abdennabi Kounjaa y Mohamed Oulad Akcha.
  • 25 los llevó Sergio Álvarez en la mochila que trasladó en autobús, el 5 de enero de ese año.
  • El resto, entre el viaje que hizo Antonio Iván Reiss el 9 de enero y el realizado por el Gitanillo, a finales de ese mes.

Los peritos señalaron que llegaron a estos resultados tras contrastar la declaración prestada por el Gitanillo, con el pago de peajes hechos en la autopista durante el fin de semana del 28 y 29 de febrero, la compra realizada en un hipermercado asturiano por los suicidas en esa fecha en la que adquirieron tres macutos y tres mochilas y con las manifestaciones de Álvarez y Reiss.

Pruebas con mochilas

Los agentes, según relataron, hicieron diversas pruebas con una mochila similar a la que trasladó a Madrid Álvarez —que declaró ante el tribunal que pensaba que llevaba cd's piratas— gracias a la descripción que éste les hizo de ella y señalaron que probaron introduciendo hachís y dinamita Goma 2 Eco.

Los agentes tomaron como referencia una caja de dinamita Goma 2 Eco

  Descartaron que llevara hachís por un "motivo objetivo", y es que este procesado manifestó que en la mochila llevaba lo que parecía ser una caja, por lo que los agentes tomaron como referencia una caja de dinamita Goma 2 Eco facilitada por la empresa que la fabrica, situada en Páramo de Masa (Burgos), y tras comprobarlo coincidió con las medidas de la mochila.

Apuntaron también que cifraron en 25 kilos la cantidad de dinamita que transportó porque la densidad del explosivo "es muy superior" a la del hachís y si llenan la mochila de hachís, según los peritos, no llegaría a 15 kilos, en cambio con Goma 2 Eco puede llegar hasta unos 31 kilos.

Olor de hachís

Sergio Álvarez. (La Otra)Respecto a la bolsa transportada por Reiss, que manifestó pensaba que llevaba hachís, los expertos hicieron las pruebas con los mismos parámetros, aunque no pudieron concluir el peso del explosivo que supuestamente transportó.

A preguntas de una de las acusaciones indicaron que también descartaron que llevara ese tipo de droga por un "elemento subjetivo", ya que un "consumidor de hachís percibe el olor del hachís" y uno de los peritos dijo: "yo creo que si hubiera llevado hachís lo percibiría cualquier persona".

Además, recordó que cuando los peritos hicieron la prueba "quedaron un poco afectados" por el olor de esa droga.

Mal estado de la droga

El abogado de Reiss, Endika Zulueta, quiso saber si ese olor sería igual de "penetrante" de haber estado el hachís en mal estado (Trashorras declaró que esos viajes eran para devolverle al Chino hachís de mala calidad), a lo que uno de los peritos afirmó que "huele peor", aunque admitió que no se hizo esa comparativa porque sólo se emplearon "bolas entregadas por Farmacia", y mantuvo que a pesar de estar empaquetado de forma hermética ese olor se traspasaría.

No hay ningún dato que identifique ese tipo de caja

La defensa de Sergio Álvarez interrogó por su parte a los peritos acerca de por qué no se introdujo en la mochila de prueba una caja fuerte, teniendo en cuenta que su cliente habló en su declaración de una caja fuerte dentro de la mochila.

"Porque no hay ningún dato que identifique ese tipo de caja", aseguró uno de los agentes, al apuntar que lo que dijo su defendido es que "le dio la impresión" de que había "una caja metálica".

Caja indeformable

Añadieron además que una caja de Goma 2 ECO aguanta seis horas sin deformarse aunque, como él dijo, permaneciera sentado sobre ella todo el viaje desde Asturias y mantuvieron que no corrió peligro por el hecho de que fueran explosivos porque no estaba conectados a un detonador.

En ese momento el abogado les preguntó por qué tampoco introdujeron en la bolsa cd's, objetos que en su declaración aseguró que creyó que era lo que transportaba, y el perito indicó que porque en ese momento se hablaba de hachís y explosivos y sólo Sergio Álvarez habla de cd's.

"Ya, pero si lo dijo, lo lógico sería descartarlo ¿no?", observó el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, que intervino en numerosas ocasiones al quedar cuestionada por las defensas la objetividad de esta pericia.

Huellas en Albolote

Por su parte, los peritos que hicieron un informe sobre la vivienda de Aloblote (Granada), alquilada con el objeto de que sirviera como piso franco en caso de huida,  aseguran que hallaron tres huellas:

  • Dos pertenecientes a Rifaad.
  • Una a Jamal Ahmidam el Chino.

Ambos se suicidaron el Leganés.

Sigue el juicio del 11-M en el especial de 20minutos.es