La Universidad Loyola Andalucía ha estimado un crecimiento del 1,9 por ciento para 2015 en la comunidad andaluza, lo que se situaría por debajo de la previsión nacional en un 0,1 por ciento, mientras que la tasa de paro estaría entre el 33,5 y el 34,5 por ciento para la región mientras que, a nivel nacional, estaría entre el 22,7 y el 23,7 por ciento.

El estudio ha sido presentado este martes por el director del Departamento de Economía de la Universidad Loyola Andalucía, Manuel Alejandro Cardenete, y por el presidente del Consejo Empresarial de Economía, Financiación y Fiscalidad de pymes de la CEA, Manuel Ángel Martín.

Así, en cuanto a las previsiones del PIB, Andalucía muestra una tendencia parecida a la de España, especialmente en el primer y segundo trimestre, con un crecimiento del 0,3 u el 0,4 por ciento, respectivamente.

En cuanto al mercado de trabajo, se estima un crecimiento del desempleo en el primer trimestre del 1,5 por ciento, revertiendo la tendencia en el segundo trimestre con una disminución del 2,2 por ciento. Así, la tasa de paro en el primer trimestre se situará en el 36 por ciento y en el 32,9 por ciento en el segundo trimestre, con una proyección anual de tasa de paro que oscilará entre el 33,5 y el 34,5 por ciento de la población activa.

Respecto al IPC, las estimaciones realizadas apuntan a una deflación de 1,7 por ciento en el primer trimestre y un crecimiento generalizado de los precios de 0,5 por ciento en el segundo trimestre.

El estudio también ha analizado los costes laborales y la competitividad externa de la economía andaluza y demanda dos tipos de actuaciones, por un lado, el ajuste de los costes financieros y los márgenes de exportación de cara al ajuste de los precios de exportación, y, por otro lado, una reorientación de los esfuerzos de los intentos de ganancia de competitividad en ramas de productos de gama baja y menores costes, hacia la expansión de las ventas externas en otrs de gama media-alta y mayor valor añadido.

"Sólo así será posible llegar a revertir el déficit comercial externo sin sacrificar el mercado interno, promoviendo, al mismo tiempo, la paulatina transformación del aparato productivo andaluz", subraya el estudio.

En el entorno internacional, Loyola Andalucía señala que en 2014 el comportamiento observado en el contexto económico internacional no se ha ajustado a lo esperado inicialmente, resultando un tanto desalentador. Así, los últimos datos disponibles muestran que el año 2014 ha concluido con una tendencia de aceleración moderada del crecimiento, siendo varios los factores que van a condicionar la evolución en 2015.

Entre estos factores se encuentran los bajos precios de las materias primas y el descenso progresivo del precio del petróleo, los tipos de interés moderados y el impacto incierto que tendrá la previsible subida de los mismos en Estados Unidos sobre los mercados financieros mundiales y sobre las economías emergentes en particular, un comercio mundial deprimido y el bajo nivel de inflación en la zona euro y/o en Japón.

Efectos de elecciones

Por su parte, el director del Departamento de Economía de la Universidad Loyola Andalucía, Manuel Alejandro Cardenete, ha llamado la atención sobre el efecto de las diferentes elecciones —autonómicas y municipales— en la evolución de la economía en Andalucía.

En este sentido, ha apuntado que al ser las autonómicas en Andalucía a principios de año se impide el desarrollo del presupuesto para 2015, lo que añade incertidumbre al mercado. "Le ha pillado a la economía con el paso cambiado", ha subrayado.

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