La mayoría demócrata en el Congreso ha abandonado este miércoles, al menos temporalmente, sus intentos de imponer un calendario para la retirada de las tropas de Estados Unidos en Irak, lo que representa una victoria para la Casa Blanca.

Estaban enzarzados en su disputa por la aprobación de 100.000 millones de dólares

Los demócratas y la Casa Blanca se encontraban enzarzados en un punto muerto en su disputa sobre la aprobación de cerca de 100.000 millones de dólares pedidos por el presidente George W. Bush para la guerra en Irak y Afganistán.

Los demócratas condicionaban esos fondos a un calendario que establecía el comienzo de la retirada de las tropas para el 1 de octubre en un proyecto de ley que Bush vetó el 1 de mayo pasado.

Asesores demócratas indicaron que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, enviará al mandatario una nueva iniciativa de ley en la que desaparecen las exigencias de un calendario.

Contraprestación acordada

En su lugar, la Casa Blanca y el Congreso tratan de llegar a un acuerdo para imponer al gobierno iraquí una serie de objetivos que debe cumplir o resignarse a perder parte de la ayuda que Estados Unidos destina al desarrollo.

El portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, explicó que el nuevo proyecto de ley aportará "los fondos y la flexibilidad que necesitan las tropas. Eso es lo que hemos querido todo este tiempo".

No renuncian a imponer un calendario, pero será en función a otras leyes

Los demócratas apuntan que la aprobación de esos objetivos obligará a Bush a presentar una serie exhaustiva de informes sobre su cumplimiento antes de agosto próximo.

También aseguran que no renuncian a imponer un calendario, pero su táctica ahora será establecerlo en otra serie de leyes sobre fondos de Defensa en los próximos meses.

El líder demócrata en el Senado, Harry Reid, afirmó que aún está por acordarse el texto definitivo del nuevo proyecto de ley, que se espera se someta a votación a finales de esta semana.

Según Reid, aunque esa iniciativa solo acabe imponiendo objetivos, "es mucho más de lo que el presidente (Bush) esperaba tener que aprobar".