Menos por la medición de ruido, al propietario de un pub de Ogíjares lo han denunciado por casi todo lo posible: carecía de licencias de apertura y de actividades económicas, no tenía seguro de accidentes, servía alcohol a menores de edad y toleraba el consumo de drogas en su local. Agentes de la Guardia Civil de paisano sorprendieron al temerario hostelero sirviendo cubalibres a una chica de 14 y a un chico de 15 años. Cuando se inició el registro apareció en el suelo un gramo de marihuana, un gramo de éxtasis y 1,2 gramos de hachís, además de varios porros aún encendidos que tiraron los clientes.