Una reacción tardía, pero contundente. La Delegación de Educación de la Junta de Andalucía ya se ha puesto manos a la obra para esclarecer cómo y por qué se produjo la brutal paliza que recibió una alumna de 14 años del instituto Guadaiza (San Pedro Alcántara), el pasado jueves, en un aula.

La adolescente, Z. G. B., que tras la agresión acudió al hospital con sus padres y posteriormente al Juzgado de Instrucción número 4 de Marbella para denunciar los hechos, volvió al centro por primera vez en la mañana de ayer –faltó viernes y lunes– para asistir a un examen. Lo hizo en compañía de su madre y retornó a su domicilio en cuanto terminó la prueba escrita. Ésta era una de las exigencias del padre, José Antonio Gil, que el lunes explicó a 20 minutos que el centro no se había interesado por el estado de salud de su hija y que no le permitían acompañar a la menor al instituto para que hiciera los exámenes.

La primera medida que tomó Educación fue enviar el lunes por la mañana un inspector al centro para ayudar a la comisión de convivencia a aclarar lo ocurrido. Pero la gravedad de la paliza, que queda reflejada en los vídeos grabados con un teléfono móvil, ha provocado que desde primera hora de ayer acudiera al instituto Guadaiza el jefe de inspectores de la Delegación provincial. «Está entrevistando a alumnas que han participado en los hechos», afirman en Educación. Ahora mismo, está a la espera de las conclusiones porque es delicado delimitar qué tipo de responsabilidad tiene cada estudiante implicado (activa o pasiva).

El pasado jueves, Z. G. B. volvió a su aula cuando comenzaba el recreo y allí fue abordada violentamente por una compañera de instituto con la que acabó forcejeando en el suelo. Una vez allí, al menos otras tres alumnas le tiraron del pelo y le propinaron patadas en reiteradas ocasiones. El parte médico habla de policontusiones, erosiones y hematomas.

A expensas del expediente

Las conclusiones de la investigación, contenidas en el expediente informativo que prepara el centro, estarán en pocos días. Lo más seguro es que esta misma semana se recopile la información y comiencen decidirse las sanciones, que serán consideradas conductas gravemente perjudiciales para la convivencia (expulsión o cambio de centro como máximo).

Reacciones

«Con todo rigor»: Así actuará el Gobierno andaluz, según su portavoz, Enrique Cervera, para quien la paliza es una «auténtica barbaridad».

«No hay solución»: Para las agresiones que reciben los alumnos en los  centros, afirma Prodeni.

Repulsa e indignación: Expresó ayer la consejera de Educación, Cándida Martínez, ante el episodio.