Homenaje a las pelis de serie B
Tarantino con el reparto de Death Proof
Quentin Tarantino llegó y arrasó ayer en Cannes con su Death Proof, una cinta independiente llena de persecuciones de coches, humor y casquería en homenaje a las películas de serie B. El filme, que en EE UU se estrenó como parte de Grindhouse y que está cosechando un pobre éxito en taquilla, compite por la Palma de Oro.

Tarantino, que ya triunfó en Cannes con Pulp Fiction hace 13 años, se permitió bromear con la posibilidad de repetir en el palmarés: «Lo único más prestigioso que la lista de ganadores de la Palma de Oro es la lista de los que no la han ganado».

Ayer también se presentaron los filmes Stellet licht, del mexicano Carlos Reygada, y La scaphandre et le papillon, de Julian Schnabel, una adaptación de libro homónimo de Jean-Dominique Bayby.