Las 38 entidades de inmigrantes inscritas en el Consell Municipal de Inmigración de Barcelona reclamaron ayer a los partidos políticos que no se utilice el fenómeno de la inmigración como «arma electoral» ante los próximos comicios del 27 de mayo.

Las asociaciones exigen que «no se asocien las dificultades de nuestra sociedad» como, por ejemplo, el acceso a la vivienda «a la inmigración», ya que esto sería criminalizar a este colectivo.

Condicionar los cultos

El primero en adelantar su línea programática de inmigración fue Alberto Fernández Díaz (PPC), quien ayer defendió la «promoción de la inmigración hispana» ante otras, dada su mayor facilidad de integración en el país.

El candidato del PP se opuso a que la comunidad musulmana instale un oratorio en unos bajos de la calle Piquer, en el barrio del Poble Sec. Fernández Díaz pidió también poner condiciones a estas instalaciones y exigió saber «quién financia estas mezquitas y qué enseñanzas impartirán».

Ante la campaña electoral los inmigrantes reclaman a los políticos que «expliquen con claridad y responsabilidad» su prioridades y programa de inmigración, al tiempo que se comprometen a colaborar en «este proyecto que se llama Barcelona».

Piden el 0,7% para cooperación

Intermón Oxfam en su nombre y en el de 13.000 ciudadanos que han suscrito su campaña pide a los partidos políticos que destinen el 0,7% de los presupuestos a la cooperación con los países menos desarrollados. Jóvenes activistas de la ONG se manifestarán con pancartas para reclamar este compromiso en distintos mítines electorales. Ayer, precisamente, la Generalitat anunció que destinará 380,4 millones a cooperación solidaria hasta el año 2010, lo que supone un 128% más que la inversión de los últimos cuatro años en esta materia, según el Plan aprobado ayer por el Consell Executiu.