Adiós a un siglo de modernismo
Fachada de la farmacia Luna, antes del derribo. Arriba, restos del friso, una vez destruido. (F. González)

La antigua farmacia Luna será una tienda de cocinas. La antigua farmacia Luna de la plaza de Gabriel Miró desapareció definitivamente la semana pasada para reconvertirse en breve en una moderna tienda de muebles de cocina, la segunda que abrirá sus puertas en el barrio San Francisco en apenas tres meses.

Con su cierre se dice adiós a una de las más antiguas boticas alicantinas, de estilo modernista y de principios del siglo XX.

En pocas horas, los albañiles convirtieron en astillas el valioso, aunque deteriorado, friso que adornaba su fachada, con los barbudos rostros de Galeno, Hipócrates o Erasistrato, los principales médicos de la Antigüedad. Talladas en madera, estas efigies de la medicina griega y romana saltaban a la vista de cualquier transeúnte.

Ya en el momento de su derribo, algunos paseantes se interesaban sobre si se iba a salvar esta fachada.

La elegante tienda Azul Tierra, en la calle Ángel Lozano, ha adquirido los rostros para su restauración y venta. 

Patrimonio del viejo comercio alicantino, la farmacia con laboratorio de la histórica licenciada María Dolores Llorent Luna ha sido adquirida por la familia del arquitecto Alfredo Payá, quien rehabilitará sus gruesos muros de sillería embelleciendo el anciano edificio.