El expresidente del Gobierno, José María Aznar, acusó el martes al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, de estar llevando a cabo una política que está devolviendo a España a la situación que condujo a la Guerra Civil y de haber iniciado un proceso de destrucción del Estado.

Afirmó que "ninguno de los presidentes presidentes del Gobierno que hubo en España antes de Zapatero puso en cuestión los pactos básicos de la transición, de la convivencia, el pacto básico, esencial, constitucional".

Esto hace que media España no acepta a la otra media, y eso condujo a lo peor de nuestra historia hace 70 años

Asimismo, acusó al actual presidente de poner en cuestión pactos "para volver a algo tran peligroso y tan sencillo como lo siguiente: que media España no acepta a la otra media, y eso que nos condujo a lo peor de nuestra historia hace 70 años es el que esquema político que se quiere repetir ahora".

Es lo que Aznar calificó como "política de exclusión" y como "proceso de desnacionalización", en el que, "en lugar de defender la nación española, la gran nación española, la soberanía única nacional que corresponde a todos los españoles, hay quien se dedica a pasearse por ahí y en cada campanario de cada pueblo descubre una nación nueva".

Ruptura de la integridad nacional

Defendió el modelo territorial y político alcanzado tras la transición democrática, que logró, según subrayó, "un Estado plural", y se preguntó qué motivos llevan ahora a buscar "fórmulas pseudoconfederales que no son sino la antesala de la segregación del Estado, de la ruptura de la integridad nacional".

Declaró que "no puede continuar el proceso de destrucción del Estado", pero aseguró que para eso "lo que necesita España es un Gobierno leal a España, y éste no lo es".

Cada voto que no venga al PP servirá para consolidar a los terroristas a las instituciones

En cuanto a la política contra el terrorismo, José María Aznar acusó a Zapatero de haber estado negociando con ETA desde el año 2002, incluso cuando se estaban produciendo asesinatos.

"Cada vez que se producían atentados, por ejemplo de socialistas honrados, muchas palabras de condolencia, sí, sí, pero a las pocas horas se sentaban a negociar con los terroristas", afirmó Aznar, quien indicó que "es difícil encontrar un ejemplo de deslealtad tan grande como el que ha demostrado el señor Zapatero y su Gobierno en la lucha antiterrorista".

Renegó de la negociación con ETA al asegurar que hacerlo "no sólo es un error, es una vergüenza, porque con los terroristas no hay nada que negociar, excepto que les quieras dar la razón".

Además, el ex jefe del Ejecutivo aseugró que "cada voto que no venga al PP servirá para consolidar a los terroristas a las instituciones"

Polémica y desmentido

La dureza de sus palabras ha despertado una gran polémica que condujo al ex presidente del Gobierno a matizar, poco después, y a negar que hubiera mencionado la "Guerra Civil" en su discurso, tal y como insinuaba un teletipo de la agencia Efe.

En una misiva enviada a la misma agencia, Aznar descartó que hubiera "mencionado el término Guerra Civil, tal y como, por el contrario se puede leer en el enunciado que figura en el titular del teletipo de su agencia"; además, considera "absolutamente inaceptable que se utilice el nombre de una persona en informaciones con términos que en ningún momento se han pronunciado".

El mitin de Aznar tuvo lugar durante una comida organizada por el PP de Calatayud, a la que acudieron cientos de afiliados y simpatizantes, y en la que estuvieron presentes, entre otros, el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno aragonés, Gustavo Alcalde; la candidata a la Alcaldía bilbilitana por este partido, Mercedes Sarrate, y el actual alcalde, Fernando Martín.