EE UU y Ucrania
El secretario de Estado de EE UU, John Kerry (i), el vicepresidente estadounidense, Joe Biden (c), y el presidente ucraniano, Petro Poroshenko (d), en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC). EFE

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó este sábado que su país no cree en una solución militar, pero agregó que Rusia no tiene derecho a apoyar a los separatistas prorrusos en Ucrania y que Kiev tiene "derecho a defenderse".

Biden hizo estas declaraciones en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), el "Davos de la defensa", que está centrado en el conflicto de Ucrania.

"No creemos en una solución militar para Ucrania. Pero Rusia no tiene derecho a hacer lo que está haciendo en Ucrania. Y creemos que la gente de Ucrania tiene derecho a defenderse", aseguró el vicepresidente de Estados Unidos.

Su intervención se enmarca dentro de la polémica sobre lanecesidad de armar a Kiev para que pueda combatir a los separatistas prorrusos, que cuentan con el respaldo militar y financiero de Moscú: Washington aboga por suministrar armamento a Kiev y Europa apuesta por no descartar la vía diplomática, según ha declarado este sábado la canciller Angela Merkel. 

Biden agregó que Estados Unidos ha pasado de decir que abría una nueva página en sus relaciones con Rusia —hace seis años, con la llegada de Barack Obama a la Presidencia— a asegurar que ahora se trata de "reafirmar" sus "fundamentos" frente a Moscú: "la paz y la estabilidad".

Propuesta de paz a Putin

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, se reunieron este viernes en Moscú con el presidente ruso, Vladimir Putin, para presentarle una nueva propuesta de paz para el este de Ucrania, un plan que el día anterior habían presentado al presidente ucraniano, Petró Poroshenko.

Merkel y Hollande tienen previsto mantener este domingo una conferencia con Putin para cerrar un posible acuerdo que incluya las últimas demandas de Kiev y supere el filtro de Moscú.

El eje franco-alemán ha lanzado esta última ofensiva diplomática de alto nivel ante el recrudecimiento de los combates entre el ejército ucraniano y los rebeldes prorrusos, y después de que Estados Unidos empezase a contemplar la posibilidad de enviar armas a Kiev, algo que ambos rechazan.

Poroshenko: "La solución debe ser duradera"

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, aseguró que su país "tiene derecho" recibir armamento defensivo dadas las violaciones a su integridad territorial por parte de Rusia y señaló que el conflicto no se cerrará hasta que occidente preste, además de apoyo económico y material, "también apoyo militar".

Para Poroshenko, la opción de no suministrar armamento al ejército ucraniano ya se ha mostrado ineficaz para atajar el conflicto. El presidente ucraniano respondía con estas palabras a la intervención del vicepresidente de EE UU, Joe Biden.

Poroshenko afirmó a este respecto que la solución al conflicto en el este de Ucrania debe ser resuelta de forma duradera y no "congelado". De forma indirecta, al decir esto, el presidente ucraniano parecía estar oponiéndose a las especulaciones —nunca confirmadas oficialmente— que apuntan a que la propuesta franco-alemana incluye el envío de tropas internacionales al este de Ucrania para "congelar" el conflicto.

La conferencia de Múnich sirvió además para un duro intercambio de críticas y reproches entre Estados Unidos y Rusia, a años luz del entendimiento básico que habían alcanzado hace un lustro, y con ataques propios de épocas anteriores a la caída del Muro de Berlín, hace un cuarto de siglo.

Ambos, a través de Biden y Lavrov, se acusaron mutuamente de haber desencadenado la crisis de Ucrania, así como de distintas violaciones de acuerdos internacionales.