Vladimir Putin
El presidente ruso, Vladimir Putin, en una imagen del pasado mes de enero. GTRES

Durante esta semana, la prensa estadounidense se hacía eco de un informe del Pentágono (de 2008) en el que se afirmaba que el presidente ruso, Vladimir Putin, tenía síndrome de Asperger (un trastorno del espectro autista). Un informe publicado por varios medios, como el USA Today.

"El desarrollo neurológico de Putin se interrumpió de manera significativa durante la niñez", escribió Brenda Connors, una de los autores del informe y contratista de un departamento del Pentágono que diseña estrategias militares a largo plazo.

El síndrome Asperger se caracteriza por dificultades cualitativas de la persona en tres áreas: capacidad de la relación social, en la comunicación social y no verbal y falta de flexibilidad verbal y comportamental (dentro de este área se encontraría, por ejemplo, el tener intereses restringidos).

El doctor Stephen Porges arroja más dudas

El informe aseguraba que el mandatario ruso tiene "un trastorno autista que afecta a sus decisiones", citando al doctor Stephen Porges, actual profesor de psiquiatría de la Universidad de Carolina del Norte (EE UU), que sostuvo en su momento que el presidente ruso "tiene una forma de autismo".

Sin embargo, en declaraciones al periódico Porges dijo que nunca vio el texto definitivo del informe de 2008 y que preferiría abstenerse de afirmar que Putin padece el síndrome de Asperger, trastorno descrito en 1943 por el psiquiatra austríaco Hans Asperger como "psicopatía autista".

Moscú lo calificó de "tontería"

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, tachó este viernes de "tontería que no merece comentario".

En este sentido, desde el Ejecutivo ruso no han hecho más menciones al respecto. Tampoco la Casa Blanca.