El temporal continúa en Cantabria pero las intensas y persistentes lluvias han empezado a amainar lo que ha permitido que se normalice la situación de las cuencas de los ríos y que se desactive el Plan Especial por Riesgo de Inundaciones (INUNCANT).

Frente a los casi 120 litros por metro cuadrado acumulados en la jornada del viernes en algunos municipios, este sábado ha llovido, en ocasiones con intensidad, pero los registros más elevados apenas han superado los 50 litros.

Así, hasta las 19.00 horas y según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología consultados por Europa Press, se han acumulado 51,6 litros por metro cuadrado en Villacarriedo —segunda mayor acumulación del país, sólo por detrás de Grazalema (Cádiz), con 100—; 46,2 en Ramales de la Victoria; 32,8 en Soba; y 31,6 en Cillórigo de Liébana.

La Comunidad también se encuentra en alerta naranja por oleaje, pero los máximos registros se han quedado en los seis metros en Santander y en los cinco en Santoña, según los datos recogidos por las boyas de la Red de Vigilancia Integral de las Aguas (VIGIA) del Gobierno de Cantabria consultados por esta agencia.

No obstante, la alerta se mantendrá activada durante toda la jornada por olas de hasta siete metros de altura y por lluvias que pueden acumular hasta 80 litros por metro cuadrado en 12 horas, principalmente en la mitad oriental.

A estos avisos meteorológicos, decretados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se suma también la alerta naranja por nevadas en el centro de la región, Liébana y el Valle de Villaverde, donde la cota se sitúa entre los 500 y 600 metros y se pueden acumular hasta 20 centímetros de nieve.

Cinco puertos cerrados y seis tramos con cadenas

Precisamente, la nieve mantiene cerrados los puertos de Lunada, Estacas de Trueba, Palombera, La Matanela y La Sía, en la red secundaria de carreteras, donde además es obligatorio el uso de cadenas en otros seis tramos.

Según la información de la red de carreteras de Cantabria consultada por esta agencia, en estos momentos el puerto de Lunada, en la CA-643 (San Roque de Río Miera-Lunada), no se puede circular del kilómetro 8 al 14,3; mientras que en Estacas de Trueba, en la CA-631 (Vega de Pas-Estacas de Trueba), está cerrado del 8 al 14,3.

También están cerrados los puertos de Palombera, en la CA-280 (Valle de Cabuérniga-Espinilla-Salcedillo), del kilómetro 20 al 32; La Matanela, en la CA-633 (San Pedro del Romeral-Puerto de La Matanela), del 0 al 11,2; y en La Sía, en la CA-665 (La Gándara-Puerto de La Sía), del 0 al 8,4.

Por otro lado, es necesario el uso cadenas en Alto Campoo en la CA-183 (Reinosa-Brañavieja), del kilómetro 16 al 24; en Piedrasluengas en la CA-184 (Potes-Piedrasluengas), del 16 al 25,5; en la CA-281 (Puentenansa-Piedrasluengas), del 25 al 35,5; y en la CA-185 (Potes-Fuente Dé), del 15 al 23,4.

La nieve también obliga a circular con atención por el Alto del Bardal, en la CA-284 (Matamorosa-Mataporquera), del kilómetro 0 al 19,3; el puerto de La Braguía, en la CA-262 (Selaya-Vega de Pas), del 0 al 15,9; y en el Alto del Caracol, en la CA-264 (Selaya-San Roque de Río Miera), del 0 al 14,8.

Los ríos,

En caudales normales

Por otro lado, la situación en la cuenca de los ríos cántabros ha mejorado y todos los ríos de la región están en caudales normalizados, dentro de los parámetros que marca la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC).

Por ello, se ha desactivado el INUNCANT, que fue activado a las 15.00 horas del viernes ante el riesgo de desbordamiento de los ríos Deva, Pas, Miera y Asón, a los que posteriormente se sumaron el Besaya y el Agüera.

En estos momentos la situación fluvial de la Comunidad Autónoma es normal y ninguno de sus ríos presenta riesgo de rebose, aunque los efectivos de atención a emergencias seguirán trabajando para que las zona anegadas recobren la normalidad lo antes posible.

INCIDENCIAS

A lo largo de la jornada el Centro de Gestión de Emergencias 112 del Gobierno de Cantabria ha coordinado un total de 131 intervenciones, derivadas de las 151 llamadas recibidas en relación con el temporal que azota la región.

Del total de incidencias por adversos, 102 han sido provocadas por la lluvia, 21 por la nieve y 8 por fuertes vientos. La mayoría se han producido en los municipios que circundan las cuencas del Deva, Besaya, Agüera, Miera, Pas y Asón, y en las zonas en las zonas altas del interior afectadas por la alerta naranja por nieve.

Entre las más destacadas está una colisión múltiple en la que se han visto implicados ocho vehículos. El accidente se ha producido en el punto kilométrico 168 de la A-67, a la altura de Somahoz, y ha estado causado por la acumulación de granizo en la calzada. Pese a la aparatosidad, el golpe se ha saldado sin heridos.

Además de en innumerables incidencias, los bomberos del Servicio de Emergencias 112, junto con un técnico de grúa y voluntarios de Protección Civil de Colindres, han intervenido de manera preventiva en la limpieza de los ojos del puente de Marrón, para evitar que los restos arrastrados por la riada formen presa y puedan causar nuevos desbordamientos.

Del resto de incidencias provocadas por el temporal, la práctica totalidad se corresponde con daños producidos por el desbordamiento de ríos y por acumulaciones de agua, nieve y granizo. Siguen siendo numerosas, como en partes anteriores, las inundaciones registradas en viviendas, garajes y bajos comerciales, y las balsas de agua en calles y calzadas.

Aunque con el cese de las lluvias y la entrada del temporal de nieve, a lo largo del día se ha registrado un incremento de las incidencias debidas a la acumulación de nieve y granizo, fundamentalmente, en la red de carreteras de la región.

Gran cantidad de argayos

El temporal ha provocado, asimismo, una gran cantidad de argayos. En la franja temporal reseñada destacan los producidos en la CA-842 en el acceso a Luey; en la CA-182 a la altura de Collado Carmona; en la CA-662 que va de Regules a Los Tornos; en el punto kilométrico 2 de la CA-270 entre el Soto y Santibáñez; en la N-629 a su paso por Ramales; en la CA-709 en el acceso a Sel de la Carrera; en la CA-258 de Ampuero a Carasa, concretamente en el cruce de Padiérniga; en el kilómetro 2 de la CA-271, en el cruce de Bostronizo dirección San Vicente de Toranzo; y en la CA-660 en el acceso a Herada de Soba.

El abundante agua ha arrastrado también piedras y tierra a la calzada en el kilómetro 30 de la CA-261 que va de La Cavada a Ramales; ha causado un desprendimiento en el punto kilométrico 9 de la CA-185, y provocado un socavón en la CA-263 que discurre entre Entrambasaguas y la Vega de Pas.

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