Los gritos de "sí se puede" y "tic-tac" nunca sonaron tan fuerte. Alrededor de 100.000 personas (según la Policía, Podemos ha elevado la cifra a más de 300.000) colapsaron este sábado el centro de Madrid en la denominada Marcha del Cambio, convocada por Podemos, y con la que buscaban lanzar un mensaje contundente al Gobierno de Rajoy: que empieza su "cuenta atrás".

La protesta ha superado, con creces, las expectativas de los convocantes. Una hora antes del comienzo, tanto Cibeles como Sol, inicio y final del recorrido programado, estaban desbordadas de personas de todas las edades que, en un ambiente pacífico y sin incidentes, reclamaron que el cambio "es ahora".

Pablo Iglesias arrancó los gritos de "presidente, presidente" en varios momentos de la manifestación Así lo aseguraba la gran pancarta de la cabecera, custodiada por un fuerte cordón de seguridad y liderada por ciudadanos anónimos. Varias filas más atrás, Pablo Iglesias, Íñigo Errejón o Juan Carlos Monedero cedían el protagonismo a los manifestantes. "El cambio político no va a traerlo Podemos, sino la gente de nuestro país", sostenía Iglesias en el comunicado donde convocaba a participar este sábado en Madrid.

Sin embargo, la presencia de Iglesias despertaba los aplausos y la euforia de los asistentes, y cada vez que el secretario del partido entraba en escena (cuando llegó a la manifestación, cuando entró en la Puerta del Sol y al subir también al escenario instalado en la plaza), los manifestantes repetían una y otra vez: "Presidente, presidente".

Una vez llegó la cabecera a Sol, comenzó el tiempo de los discursos. Luis Alegre (Secretario de Participación Interna), Esperanza Jubero (Podemos Berlín), Juan Carlos Monedero ('número tres'), Irene Montero (Consejo Ciudadano), Carolina Bescansa (secretaria de Análisis Política y Social), Íñigo Errejón ('número dos') y Pablo Iglesias, por este orden, fueron subiendo al escenario.

15-M y 31-E

A diferencia de lo que ocurrió en mayo de 2011 (con el 15-M), los asistentes no acudieron este 31 de enero a Sol a protestar ni a pedir nada, sino "a celebrar" que 2015 es el año del cambio. "Podemos soñar, podemos vencer", exclamó el líder del partido, Pablo Iglesias.

Entre los asistentes predominaba un color: el morado, presente en el logo de Podemos y que bañaba las banderas, pancartas y camisetas de los manifestantes. También banderas republicanas y banderas griegas, símbolo del cambio que para Podemos está llegando a Europa con la victoria de Syriza en las elecciones de Grecia de la semana pasada.

"¿Quién decía que no se puede?, se preguntaba Iglesias en su discurso, quien no obstante advirtió de que "nadie les hizo los deberes a los griegos" y que nadie se los va a hacer a los españoles, que "deben ser protagonistas de su historia y de su cambio".

Entre aplausos y gritos de "sí se puede", el líder de Podemos recordó, desde 1808 hasta el 15-M, todas las ocasiones en las que la Puerta del Sol ha sido protagonista de la lucha del pueblo de Madrid, "gentes valientes y humildes, está en nuestro ADN y estamos orgullosos". Haciendo un respaso por esos momentos, concluyó: "En esta Puerta del Sol soñamos, pero nos tomamos en serio nuestros sueños. Este año vamos a trabajar para que el cambio político llegue y vamos a ganar las elecciones al Partido Popular".