Los trabajadores de Basf de Tudela , apoyados por UGT, se han concentrado ante las puertas de esta factoría en Marchamalo (Guadalajara) para denunciar y reclamar a la multinacional alemana la liquidación de los puestos de trabajo en esa factoría antes de que se lleve a cabo su venta.

Tras una pancarta de queja y al compás de pitidos, los trabajadores de la factoría navarra han querido trasladarse hasta el centro de trabajo que la compañía tiene en Guadalajara donde, Diego Ascarza, delegado de UGT en Tudela, ha manifestado su temor a que se esté ocultando más información y que las decisiones hoy afectan a la fábrica suya puedan afectar en un futuro a otros centros de trabajo.

A la entrada de este centro de trabajo, los empleados de Basf Tudela han entregado una hoja a los trabajadores de la fábrica guadalajareña que querían pararse a recogerla con el fin de informar sobre su situación, que no es otra que el cierre de la planta navarra en tres o cuatro años.

Estos trabajadores tienen intención de seguir movilizándose con el fin de que se les informe sobre su futuro y defender sus derechos y, tal y como ha señalado a Europa Press Ascarza, algunos no descartan iniciar una huelga de hambre si persiste la situación.

Desde el pasado 17 de diciembre estos trabajadores mantienen una huelga con carácter indefinido para denunciar el trato que les está dando la multinacional alemana y defender sus derechos.

La planta que la multinacional química tiene en Tudela, que dispone de 25.000 metros cuadrados de superficie, cuenta con 21 empleados y produce XPS, un poliestireno extruido o espuma rígida utilizada sobre todo en el aislamiento térmico de edificios

Basf cuenta con varias plantas en España, y aunque la sede principal está en Tarragona, el segundo centro de trabajo más importante se sitúa en Marchamalo, con unos 500 trabajadores en varias plantas