Los servicios de inteligencia israelí han desbaratado un plan para asesinar al primer ministro israelí Ehud Olmert, segín informaron las autoridades israelíes.

Los detalles han sido revelados el jueves pasado tras ser levantado un bloqueo en los medios de información, que tenían prohibido informar sobre el caso.

el Tribunal de Distrito de Jerusalén de formar parte de una conspiración para asesinar al primer ministro israelí, Ehud Olmert, según informó hoy la edición digital del diario

Trabajaba para Médicos Sin Fronteras

Los detalles revelados por las autoridades isralíes apuntan a Mazab Bashir, un trabajador de 25 años de la ONG Médicos Sin Fronteras; Bashir fue detenido por el 19 de abril, después de una investigación llevada a cabo por los servicios de inteligencia israelíes, Shin Bet.

Según informaba el jueves el diario israelí 'Haaretz', Mazab Bashir fue acusado formalmente ante el tribunal del distrito de Jerusalén de formar parte de una conspiración para asesinar al primer ministro israelí

Según las autoridades israelíes estuvo recabando información para futuros atentados
Mazab Bashir usó el permiso que tenía como trabajador de la ONG para pasar a territorio israelí; Bashir, según las autoridades israelíes, estuvo vigilando la zona cercana a la casa de Olmert, pero lo rechazó como objetivo ya que estaba muy bien vigilada.

La acusación contra Bashir asegura que recababa información para el Frente de Liberación para Palestina y había recibido instrucción militar y para encontrar otros objetivos a través de Internet.

Siempre según fuentes israelíes, el Frente de Liberación para Palestina, ante la imposibilidad de asesinar al primer ministro, habría ordenado a Bashir matar a un arqueólogo que trabajaba en una excavación al este de Jerusalén.

Sin sospechas

Somos una organización humanitaria,y si hubiéramos sabido de un riesgo nunca lo habríamos contratado

Duncan Mclean, director regional de Médicos Sin Fronteras, ha asegurado que Bashir ha estado trabajando como traductor para la organización desde hace cinco años en Gaza, recibiendo el primer permiso para viajar a Israel en octubre de 2006.

"Somos una organización humanitaria,y si hubiéramos sabido que había un riesgo con él, nunca la habríamos contratado", ha declarado Mclean.

Todos los palestinos que trabajan para las organizaciones internacionales que tienen permiso para entrar a territorio israelí son escrupulósamente investigados por el Shin Bet, el servicio de inteligencia israelí .

Las ONG que operan en la zona pueden ver dificultada su labor si las autoridades israelíes deciden endurecer aún más la obtención de estos permisos para los trabajadores palestinos.