Shannon Malloy tras el accidente
A la paciente se le colocó un halo que le evitara cualquier tipo de movimiento. thedenverchannel.com thedenverchannel.com/

Clínicamente la dolencia se llama ‘decapitación interna’ y provoca que la cabeza se quedé sin control.

La operación consistió en insertar tornillos en su cabeza y cuello para asegurarlo correctamente

Shannon Malloy, una ciudadana estadounidense sufrió un aparatoso accidente con su coche el pasado 25 de enero. Como consecuencia del brutal impacto su cabeza chocó contra el salpicadero produciéndole lesiones que le provocaron inmediatamente vista borrosa y dificultades para tragar. A pesar del extravagante accidente no quedó paralítica.

"Tan sólo lo he visto una vez y desgraciadamente el paciente ya no estaba vivo" aseguró el doctor

"Nunca ví una lesión de este tipo"

El doctor Gary Ghiselli, cirujano del hospital de Denver y experto en espina dorsal, aseguró no haber visto nunca una lesión de estas características en alguien que estuviera vivo: "tan sólo lo he visto una vez y desgraciadamente el paciente ya no estaba vivo", aseguró el doctor.

Operación extremadamente complicada

La operación no era fácil ya que había que introducir en la paciente un halo que le evitara cualquier tipo de movimiento, por mínimo que fuera, insertándole tornillos en su cabeza y cuello para asegurarlo correctamente.

Malloy , de 30 años sobrevivió a la operación para contarlo y ella misma explicó el proceso que llevaron los médicos a cabo: “mi cráneo se separó de mi cuello cerca de cinco minutos y cada vez que intentaban atornillarlo a mi cabeza, se resbalaba".

Tras un proceso laborioso los médicos lograron estabilizar la cabeza y reforzaron su cuello con el halo que posteriormente fue extraído con éxito.