El pasado martes, día de San Isidro, la esfera del Dolmen de Dalí, ubicada en la Avenida Felipe II, en el distrito de Salamanca,  desapareció durante dos días y por cuarta vez en lo que va de año, motivo por el que la Plataforma Ciudadana en Defensa del Dolmen de Dalí ha pedido tanto al Ayuntamiento de Madrid como a la Comunidad la instalación de mamparas de metacrilato alrededor del monumento con el fin de salvaguardar su integridad.

 

 "Es un tesoro único en el mundo que no hay que distorsionar. Si el Ayuntamiento lo aprecia, se dará cuenta de que multitud de personas visitarán la plaza diseñada por Dalí".

    El portavoz de la Plataforma, Juan Antonio Aguilera, aseguró a Europa Press que tras detectar el martes que la esfera había desaparecido dieron aviso a la Oficina de Atención al Ciudadano, provocando que el Consistorio madrileño
reestableciera esta parte del monumento en bronce.

 

"La sustitución de la bola no quita el problema de fondo", apuntó Aguilera, que agregó que la Plataforma ya ha mandado sendos escritos a la Concejalía de las Artes y a la Dirección General del Patrimonio para solicitar que la esfera que se reponga esté hecha de granito negro pulido a semejanza del pedestal que sustenta la estatua.

Aguilera explicó que en 1985 Salvador Dalí firmó con el entonces alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, un acuerdo en el que se establecía que "el centro de gravitación" del dolmen tenía que ser igual que el pedestal.

"Independientemente de los gustos de cada uno, esa era la voluntad del artista. Como mínimo, por una cuestión de cumplimiento, el Ayuntamiento debía mantener su palabra", sentenció el portavoz, que acusó a la Administración local de "distorsionar al monumento".

Además, Aguilera denunció que el Dolmen de Dalí es accesible para hacer de él "un uso indiscriminado", ya que muchos jóvenes se dedican a golpear la bola y, según dijo, "un golpe tras otro hace que la esfera se caiga". Por este motivo, la Plataforma ha propuesto proteger el conjunto con unas mamparas de metacrilato que lo proteja de agresiones.

"Es un tesoro único en el mundo que no hay que distorsionar. Si el Ayuntamiento lo aprecia, se dará cuenta de que multitud de personas visitarán la plaza diseñada por Dalí. Si no hacemos esto, veremos cuatro piedras y un garabato de bronce", concluyó Aguilera, que aseveró que el monumento "está siendo lapidado".