Un informe elaborado por el Cuerpo de Bomberos de Valencia destaca que el incidente registrado el pasado martes en la subestación eléctrica del barrio valenciano de Patraix se debió a la explosión de un recipiente a presión que contenía hexafluoruro de azufre y que provocó la fuga de otro recipiente.

El estudio apunta que la explosión en la instalación, que cuenta con una corriente de alta tensión, provocó la rotura de todos los cristales del edificio y daños en la maquinaria y arrancó parte del enrejado del edificio.

La explosión provocó la rotura de los cristales del edificio y daños en la maquinaria

Asimismo, el documento de Bomberos indica que, tras el incidente, el personal de mantenimiento ventiló el lugar y cortó la fuga, y señala que el corte de la corriente eléctrica, que se sufrió en el barrio y en otros próximos, se debió a la activación del sistema automático de emergencia.

Olor a azufre

Al respecto, el portavoz de Ecologistas en Acción de Valencia y vecino del barrio de Patraix, Antonio Berlanga, destacó que el suceso del martes provocó "miedo" entre los vecinos ya que decían que "olía a azufre", aseveró.

En este sentido, Berlanga indicó que, según la documentación de la que dispone, el azufre está considerado "un gas tóxico" y que, en caso de fuego "se descompone en gases que también son tóxicos". Asimismo, señaló que los expertos recomiendan a los equipos de extinción "que vayan provistos de trajes receptores contra contaminación química", y que el protocolo de actuación "debe ser evacuación".

El responsable de Ecologistas en Acción calificó de "indignante" el hecho de que a pesar de que los vecinos "estábamos pidiendo información", "nadie nos informara de por qué se había producido" el mencionado siniestro. Lamentó que tanto el Ayuntamiento de Valencia, como las empresas de las que depende la subestación, hayan mostrado "una falta de consideración con la ciudadanía".

Lo sucedido era previsible según el responsable de ecologistas en acción

Por otro lado, resaltó que lo sucedido "era previsible", ya que, en su opinión, "en todas las subestaciones las explosiones de este tipo de incidentes son relativamente frecuentes". Sobre este aspecto, aseveró que su organización dispone de un listado de alrededor de un centenar de incidentes producidos en este tipo de instalaciones en un par de años.

Antonio Berlanga, quien subrayó que la instalación eléctrica "tiene que estar lejos de aquí", apuntó que lo ocurrido es "un motivo más", para que "cualquiera que tuviera la menor duda de que las subestaciones no pueden estar cerca de las casas se convenza", remarcó.