Agentes del Seprona y de la Policía Nacional buscan, por orden de la Fiscalía de Pontevedra, a los dueños de caballos salvajes del monte Castrove, en el municipio pontevedrés de Poio, que están siendo maltratados y que se han convertido en un peligro para la seguridad del tráfico.

Mucha gente ha observado cómo estos caballos presentan graves heridas en las patas atrapadas

El fiscal encargado del caso, Benito Montero, informó de esta situación en declaraciones a los medios y explicó que la Fiscalía había decidido actuar de oficio tras recibir decenas de denuncias por la situación que, desde hace años, están viviendo estos animales, atados por una pata a una estaca, "lo que les impide prácticamente moverse" y abandonados en el monte a su suerte.

"Mucha gente ha observado cómo estos caballos presentan graves heridas en las patas atrapadas y que están llenas de moscas", por lo que la Fiscalía haya abierto diligencias para localizar a los dueños de los animales.

Delito de maltrato animal y contra la seguridad del tráfico

Hace quince días que los agentes de la Guardia Civil y la Policía realizan pesquisas para localizar a estas personas, "aunque no podría decir si en este momento alguna ha sido ya encontrada, porque ha pasado todavía muy poco tiempo", agregó Montero, quien confirmó que serán llamados a declarar como autores de un posible delito de maltrato a los animales y por otro contra la seguridad del tráfico.

"Estos animales -relató-, al provocarles tanto dolor las trancas en las que están atrapados, se tumban en las pistas de la zona, estén asfaltadas o no, y los conductores se encuentran con estos animales, bien de día o de noche, y esto puede provocar serios accidentes".

Benito Montero subrayó que se trata de auténticos muros contra los que pueden chocar los vehículos, "porque el caballo no se mueve aunque escuche el coche, bien por el dolor o bien por la dificultad que tienen para moverse".

Situación distinta en otros lugares

Para evitar esta situación, que no es infrecuente en España, Fiscalía ha solicitado a la Consellería de Medio Rural que se obligue a los dueños de estos caballos a que les implanten un microchip que permita su identificación.

No existe normativa, ni ley, ni decreto que regule esta situación
Sin embargo, la Consellería le ha respondido al ministerio fiscal -informó su representante- que no existe todavía normativa, ni ley, ni decreto que regule esta situación.

El fiscal confirmó que en las próximas semanas tiene pensado mantener contactos con responsables del departamento de la Xunta para intentar conseguir que se cree algún tipo de norma, Orden, Ley o Decreto para controlar este asunto, "ya que sería lo más razonable".

Esta situación, según Benito Montero, sólo se está detectando en el Castrove, pues "en otros lugares, como en Sabucedo, los caballos están sueltos, viven libres, cuidados, alimentados y protegidos por vallas. Claro -exclamó-, esto provoca más gastos a sus dueños, pero también da más calidad de vida al animal y más seguridad a quien atraviesa las vías por esa zona".