Colaborador de Nisman afirma que el fiscal le dijo que no iba a usar el arma
El asesor informático del fallecido fiscal Alberto Nisman, Diego Lagomarsino. EFE/David Fernández

El colaborador que le entregó a Alberto Nisman el arma que acabó con su vida, Diego Lagomarsino, ha explicado que el fiscal le aseguró que no iba a usar la pistola, mientras su abogado adelantó que pedirá que declare la presidenta argentina, Cristina Fernández.

"No te preocupes porque no la voy a usar", le dijo Nisman a Lagomarsino cuando le recibió en su domicilio el sábado 17 de enero para que le entregara el arma calibre 22 que un día después acabaría con su vida, según relató hoy el colaborador a los medios de comunicación en su primera comparecencia pública desde la muerte del fiscal.

¿Vos sabes lo que es que tus hijas no quieran estar con vos por miedo a que les pase algo?

Lagomarsino, que trabajaba como técnico informático para la fiscalía de Nisman y que hasta ahora es el único imputado en el caso, estuvo acompañado por su abogado Maximiliano Rusconi, que anunció que pedirán que se cite a declarar a "todo aquel que aparezca en los medios diciendo que tiene información".
"Vamos a pedir que declare la presidenta, aunque puede acogerse a la declaración por escrito", apuntó el abogado.

Según su versión, cuando el fiscal le llamó el sábado y le citó en su casa para pedirle que le llevara un arma, le encontró trabajando con documentación, que Lagomarsino supone estaba relacionada con la denuncia presentada tres días antes contra la presidenta por presunto encubrimiento terrorista.

Pálido y visiblemente afectado, explicó que Nisman le dijo que quería el arma porque temía por sus hijas y que no confiaba ya "ni siquiera en la custodia".

"Se quiebra y dice ¿vos sabes lo que es que tus hijas no quieran estar con vos por miedo a que les pase algo?", recordó Lagomarsino, quien detalló también que no había comparecido antes en público porque la fiscal del caso, Vivana Fein, se lo había pedido.

Lagomarsino le advirtió que el arma era vieja y fallaba, pero Nisman le aseguró que era "para llevar en la guantera" de su coche por si venía algún "loquito" y le atacaba por "traidor", y le adelantó que pensaba comprar una nueva la semana siguiente.

El informático volvió a su casa y recibió una nueva llamada del fiscal insistiéndole sobre el arma, que le llevó horas más tarde.

Le transmití como poner el dedo, como cargarla, como descargarla

"Le transmití como poner el dedo, como cargarla, como descargarla. Me dijo: igual, no te preocupes porque no la voy a usar", declaró Lagomarsino, que señaló que Nisman no quiso que le entregara la licencia del arma.

Después, agregó, dejó el domicilio del fiscal y no volvió a intentar ponerse en contacto con él hasta el domingo por la mañana, cuando le envió un mensaje por teléfono que nunca fue respondido.

También aclaró que en su primera visita, Nisman se encontraba sin custodia pero que cuando regresó había protección e incluso uno de los custodios le acompañó en el ascensor hasta el piso para recibir un sobre de manos del procurador cuyo contenido no llegó a ver.

El abogado de Lagomarsino expresó su "sorpresa" por las declaraciones de la presidenta sobre el colaborador y porque le señaló como contrario al Gobierno.

Rusconi también negó presuntos vínculos de su cliente con fuerzas de seguridad o servicios de Inteligencia, tal como han sugerido altos cargos del Ejecutivo.

Paralelamente, la fiscal del caso Nisman, Viviana Fein, subrayó que Lagomarsino está imputado "en forma muy genérica" y únicamente por entregarle su arma al fiscal.

Lagomarsino es, hasta el momento, el único imputado en la causa por la muerte de Nisman, cuyas circunstancias aún no se han aclarado, y, aunque todavía no ha sido llamado a prestar declaración indagatoria, podría hacer frente a una pena de entre 1 y 6 años por "facilitación del arma".