The Memphis Group (installation view, Koenig & Clinton, New York)
Muebles del Grupo Memphis en la exposición dedicada al colectivo en Nueva York Courtesy Koenig & Clinton, New York - Photo: Jeffrey Sturges, New York

Sin atender a ideas preconcebidas sobre el buen gusto, el Grupo Memphis se lanzaba en 1981 a crear descarados muebles y objetos de diseño en los que podían combinarse materiales imposibles de coexistir, colores exagerados y desparejados, adornos kitsch que atacan la armonía de cualquier estancia.

A pesar del nombre estadounidense, tienen su origen en la ciudad italiana de Milán, donde el arquitecto y diseñador Ettore Sottsass (1917-2007), junto a un varios diseñadores y arquitectos de diferentes nacionalidades, fundó el grupo. De 1981 a 1988 idearon piezas a menudo catalogadas como posmodernas, pero que además retaron a la estética modernista, sinónimo de estilo durante todo el siglo XX.

Demostrando que el lenguaje visual que desarrollaron sigue atrapando las miradas del espectador actual, la galería Koenig & Clinton de Nueva York exhibe en The Memphis Group (El Grupo Memphis) una selección de muebles y lámparas creados por el colectivo. Los organizadores de la exposición —que se clausura el 31 de enero— destacan el renovado interés que los diseñadores actuales muestran "en la era digital" por el estilo "escultural y tridimensional" de piezas ligadas a una época en que comenzó a popularizarse la informática.

Efímeros e internacionales

Bloques de mármol combinados con fibra de vidrio y laminado, partes de madera contrachapada con elementos de piedra... Los autores de las alocadas piezas abrazaban la naturaleza efímera de la moda y declaraban estar convencidos de que los muebles que creaban pronto quedarían desfasados.

Memphis se dedica a la vida, no a la eternidadInternacional en origen y también en alcance, entre los numerosos miembros del club estuvieron Andrea Branzi, Shiro Kuramata, Matteo Thun, George Sowden y Javier Mariscal. "No es una coincidencia que la gente que trabaja para Memphis no persiga una idea metafísica de la estética ni una idea absoluta de ningún tipo, mucho menos de eternidad. Hoy todo lo que uno hace se consume. (Memphis) se dedica a la vida, no a la eternidad", dijo Sottsass, decidido a derribar el aura sagrada del diseño.