La candidata a la Alcaldía de Barcelona por ICV-EUiA-EPM, Imma Mayol , apostó hoy por las ayudas al alquiler para los colectivos con más dificultades económicas como una de las políticas más "útiles" en el ámbito de la vivienda.

Acompañada del conseller de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat, Francesc Baltasar, Mayol subrayó que el objetivo es que esta franja "no menor" de la población "no quede excluida socialmente por razones de vivienda", ya que no pueden comprar y tienen problemas para pagar el alquiler. Esta situación, según la candidata ecosocialista, provoca una doble dinámica que pasa por que los propietarios "se sientan disuadidos de alquilar sus pisos porque tienen miedo a no cobrar" y, además, no pueden actualizar los precios, y, por el otro lado, que los inquilinos estén en "permanente riesgo de desahucio y exclusión".

"Ha tenido que ser el Gobierno de izquierdas en la Generalitat el que quisiese liderar políticas de este tipo", señaló Mayol, quien explicó que 2006, un total de 3.122 personas se beneficiaron de estas ayudas de 171 euros al mes, lo que supuso una inversión total de 7,9 millones de euros.

El objetivo es que esta franja no menor de la población no quede excluida socialmente por razones de vivienda

En 2005, se repartieron 1.105 subvenciones con un importe de 1,8 millones de euros. La alcaldable de ICV-EUiA quiso remarcar, además, "la utilidad de este dinero", ya que con esa inversión sólo se podrían haber construido 80 viviendas protegidas, frente a los 4.227 beneficiarios de las ayudas para el alquiler.

Esta política, financiada por la Generalitat y gestionada por el Ayuntamiento de Barcelona, permitirá que en 10 años, se concedan entre 20.000 y 25.000 subvenciones. Mayol informó, asimismo, que Barcelona es la ciudad de España que dispone de más porcentaje de pisos de alquiler, un 28%. Aún así, en Europa la cifra llega al 40%. Mayol hizo estas consideraciones en uno de los pisos de protección oficial de alquiler para jóvenes inaugurado en 2004. Su ocupante podrá disfrutar de un apartamento de 40 metros cuadrados durante cinco años por un importe mensual de 250 euros.