Vacunación
La vacuna contra la neumonía ya ha llegado a Kenia y Nicaragua. Archivo

La conferencia de donantes de Berlín ha logrado este martes compromisos por valor de 6.670 millones de euros para las actividades de Alianza Mundial para la Inmunización y la Vacunación (GAVI) entre 2016 y 2020. Sin embargo, no todos son luces; también hay sombras. Voluntarios de Médicos Sin Fronteras aprovecharon la reunión para denunciar el elevado precio de algunas vacunas como la del neumococo.

La Fundación Bill y Melinda Gates aportará alrededor de 1.337 millonesGAVI asegura que ha superado su meta de alcanzar compromisos por valor de 6.670 millones de euros para proporcionar las vacunas básicas a 300 millones de niños y así contribuir a reducir la mortalidad infantil. La Fundación Bill y Melinda Gates aportará alrededor de 1.337 millones de euros y la canciller alemana, Angela Merkel, anunció que su país contribuirá con 600 millones. España mantendrá su aporte a GAVI de 47,5 millones de euros para los próximos cinco años.

El ministro alemán de Sanidad, Gerhard Müller, recordó en su intervención en la conferencia que cada año mueren 6,3 millones de niños en países pobres y que la mitad de ellos podrían salvarse con medidas relativamente sencillas, como las vacunas o las mejoras en el suministro de agua potable. El millonario Bill Gates invitó a seguir con los esfuerzos. El progreso en la salud infantil ha tenido logros, el número de niños que mueren se ha reducido a la mitad. La meta es volverlo a reducir a la mitad en los próximos cinco años", dijo Gates.

Eso en el interior de la conferencia; en el exterior, voluntarios de Médicos Sin Fronteras (MSF) se disfrazaban de líderes mundiales y de ejecutivos de GlaxoSmithKline y Pfizer, para denunciar el elevado precio de la vacuna del neumococo. Para ello han jugado a la 'Rueda de la Fortuna de las Farmacéuticas', escenificando que, independientemente de quién juegue, las farmacéuticas "siempre ganan".

El precio de vacunar completamente a un niño es hoy 68 veces más alto que en 2001 "Más de un tercio de esta cantidad que se solicita a los estados donantes se destina a una sola vacuna con un alto precio: la neumocócica", ha explicado la directora médica de la Campaña Acceso a medicamentos esenciales de MSF, Jennifer Cohn. Por ello, la organización ha pedido a GSK y Pfizer reducir el precio de la vacuna ante el neumococo a 4,45 euros por niño (incluyendo las tres dosis). Un precio que, tal y como ha asegurado, es solo "un poco inferior" al precio de 5,2 euros, 1,7 euros la dosis, anunciado por el fabricante indio Serum Institute de su versión de dicha vacuna y que tiene prevista lanzar al mercado en los próximos años.

La semana pasada MSF lanzó la segunda edición de su informe sobre el precio de las vacunas, que muestra cómo, en los países pobres, el precio de la vacunación completa a niños es hoy 68 veces más alto que en 2001. Así, muchos países no pueden asumir el alto coste de vacunas como las que se emplean contra las enfermedades neumocócicas. Sólo la vacuna contra el neumococo supone el 45% del total del coste de la vacuna completa de un niño en los países pobres.

Por unos “cascos blancos” sanitarios

En la reunión de Berlín, la canciller alemana Ángela Merkel presentó una iniciativa para mejorar el manejo de crisis sanitarias globales que llevará ante Naciones Unidas junto con el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, y la primera ministra noruega, Erna Solberg. La iniciativa incluye la creación de un contingente de médicos -cascos blancos- que puedan desplazarse rápidamente a regiones en crisis, la creación de un fondo permanente y la adecuación de las estructuras de Naciones Unidas a los desafíos que representan las epidemias.

"Necesitamos médicos que asuman un servicio de disponibilidad y que puedan desplazarse de forma inmediata a regiones de crisis en caso necesario", dijo Merkel. Además, se contempla el fortalecimiento de los sistemas de salud en los países especialmente amenazados y la creación de estímulos para la investigación y el desarrollo de vacunas de enfermedades tradicionalmente descuidadas.