La Ciudad de la Justicia de Barcelona debía acoger este martes los tres primeros juicios contra tres acusados por desórdenes públicos y dos de ellos también por agredir a agentes durante las manifestaciones por el desalojo del centro okupado Can Vies del barrio barcelonés de Sants en mayo de 2014. La primera vista, sin embargo, ha sido suspendida por incomparecencia del acusado, contra quien ahora pesa una orden de búsqueda y captura.

Se trata de Juan José G., que se enfrenta a seis años de prisión por los presuntos delitos de desórdenes públicos y atentado a agentes de la autoridad, según consta en los escritos de la Fiscalía recogidos, previos a los juicios que están previstos que comiencen a las 10.10 horas en el Juzgado Penal 28 de Barcelona. Le acusa de haber lanzado en la noche del 24 de mayo un adoquín a la línea policial que impactó sobre uno de los agentes; al marchar del lugar, por la calle Salou, presuntamente golpeó con una barra de hierro mobiliario urbano y persianas de establecimientos comerciales, siendo detenido por los policías.

El segundo juicio ha sido el de Quim N., que tenía 19 años. Está acusado de haber cogido del suelo una botella grande de cristal y lanzarla contra uno de los agentes, que estaba a unos 20 metros, pero no lo alcanzó porque el policía se protegió con el escudo; Quim N. llevaba la cara tapada "deliberadamente con una bufanda oscura para impedir su identificación", según el Ministerio Público.

Los acusados se enfrentan a penas de hasta seis años de prisiónEl joven ha negado los hechos ante el juez, pero el ministerio fiscal mantiene una petición de prisión de 6 años y medio como responsable de un delito de desorden público y un delito de atentado a la autoridad con la agravante de disfraz, pues según un mosso se quitó el abrigo y la bufanda para despistar, mientras que el acusado ha asegurado que no llevaba bufanda ese día.

De hecho, ha explicado que fue a la manifestación pero cuando empezaron los distrubios se fue a cenar a casa de unas amigas y que fue detenido cuando regresaba a casa, a la una de la madrugada. Las chicas han explicado que se lo encontraron por casualidad y le invitaron a cenar pero no han sabido precisar a que hora se marchó. La defensa considera que no queda probado que él fuera el autor del lanzamiento.

En la tercera de las vistas, ha sido juzgado juzgará a Arturo L., en su caso por un presunto delito de desórdenes públicos por el que la Fiscalía pedía inicialmente dos años y medio de cárcel, aunque ha rebajado la pena a nueve meses al no quedar demostrado que participara en los altercados. Su abogado estudia ahora denunciar a los agentes de los Mossos d'Esquadra que le acusaron. Esta semana serán juzgadas también otras dos personas por su presunta participación en los disturbios tras la manifestaciones.

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