Confiesa el asesino del párroco de El Puntal muerto a martillazos
El acusado, M. N., en el momento de su salida de comisaría. (Eduardo Botella / Efe).
El presunto asesino de Salvador Fernández Ciller, antiguo párroco de La Purísima y de El Puntal, está ya entre rejas. La Policía detuvo el martes a un rumano, M. N., de 30 años, en la estación de autobuses de Murcia.

El sospechoso regresaba de su país, adonde huyó tras, supuestamente, cometer el crimen. En un principio se refugió en Salamanca, hasta que reunió el dinero para viajar a Rumanía. La Policía Nacional había establecido un sistema de vigilancia en las estaciones de transporte público para prevenir la esperada llegada del supuesto asesino del sacerdote.
En comisaría, el detenido reconoció los hechos y ayer por la tarde ingresó en la cárcel de Sangonera.

Además, los agentes han determinado que los tres mendigos que fueron detenidos poco después de la muerte de Fernández Ciller, dos rumanos y un español, no están implicados en el crimen. Todo fue una coincidencia, ya que se trataba de ladrones que entraron en el domicilio del sacerdote justo el día después del levantamiento del cadáver.

Fernández Ciller fue hallado maniatado y con un martillazo en la cabeza el 11 de abril, en su casa de la calle Ruiz Hidalgo del Carmen.

No era considerado peligroso

El individuo de nacionalidad rumana detenido por el asesinato de Salvador Fernández Ciller estaba fichado por la Policía. Se encontraba en España de forma ilegal, no tenía domicilio fijo y subsistía con lo que obtenía en robos y delitos contra la propiedad, si bien la Policía reconoció que, hasta el homicidio del sacerdote, no era considerado como peligroso. Fuentes del Cuerpo afirmaron ayer que desde el primer momento se identificó al detenido como el autor del crimen.