El Ministerio del Interior ha adquirido un total de siete pistolas paralizadoras para los cuerpos especiales.

Este tipo de arma cuesta 1.750 euros y dispara descargas eléctricas.

Habitual en Estados Unidos

En Estados Unidos el uso de la pistola eléctrica es habitual. Los detenidos sufren impulsos eléctricos que los inmovilizan.

La pistola paralizadora dispara dos sondas acabadas en agujas que se clavan en el cuerpo del supuesto agresor y le provocan impulsos eléctricos. Sus defensores dicen que son de baja intensidad.

A pesar de las dudas sobre los efectos y la peligrosidad, en España ya hay 300 pistolas inmovilizadoras que utilizan no sólo de cuerpos especiales sino también algunas policías locales.