Protesta en Grecia
Militares jubilados gritan lemas durante una protesta contra las medidas de austeridad y las reformas acometidas por el gobierno, frente al Parlamento en Atenas, Grecia. Alkis Konstantinidis / EFE

Syriza, el partido ganador este domingo de las elecciones en Grecia, se encontrará con el reto de sacar de la crisis a un país sumido en la pobreza como consecuencia de un drástico programa de ajustes económicos marcado desde la troika y aplicado religiosamente por el gobierno conservador de Andonis Samaras. Más de un tercio de la población helena se encuentra al borde de la pobreza, según los últimos datos de Eurostat, y uno de los principales objetivos del vencedor de los comicios es 'rescatar' a sus propios ciudadanos de la miseria.

Y es que el alto dato de desempleo (el mayor de toda la UE) en el país no sólo es un quebradero de cabeza para los mandatarios helenos, sino que se ha convertido también en uno de los principales problemas para los ciudadanos, según el último Eurobarómetro de la Comisión Europea. A eso hay que sumar un estado de bienestar bajo mínimos, con médicos trabajando como voluntarios para que la sanidad llegue a todos los ciudadanos, y una deuda pública disparada. Este es el panorama, a grandes rasgos, de la Grecia actual:

El paro, el principal problema

Las políticas de austeridad contribuyeron a un desplome del empleo en Grecia, donde se llegó a superar el 27% de tasa de paro, la cifra más alta de toda la Unión Europea, sólo por delante de España. Pese a que en la actualidad el porcentaje ha bajado ligeramente, los datos no son nada halagüeños: un 25,8% de tasa de paro, según Eurostat.

El paro juvenil ha corrido la misma suerte: en 2007 se situaba en un 24,7%, mientras que al terminar 2014 afectaba a más de la mitad de los jóvenes, al 56,6%, después de casi haber alcanzado al 60% de ellos en 2013, según los datos de la Oficina Estadística de Grecia (Elstat).

El último Eurobarómetro de la Comisión Europea ha mostrado cómo los principales problemas de los helenos están relacionados directamente con su situación: el 60% de los encuestados están preocupados por el desempleo, seguido por la situación económica (46%) y la deuda del Gobierno (22%).

Otro reto de Alexis Tsipras será cambiar la visión que tienen los griegos sobre el futuro del país, ya que la mayoría creen que les quedan años por sufrir el impacto de la crisis en el empleo: el 61% asegura que lo peor está aún por llegar, mientras que el 38% estima que la situación económica ya ha llegado al límite y no puede ir a peor.

Pobreza, exclusión social y recortes

La tasa de población en riesgo de pobreza y exclusión se sitúa en Grecia en el 35,7% El dato sobre la pobreza en el país explica, entre otros asuntos, ese pesimismo que viven los griegos. Según Eurostat (datos de 2013), la tasa de población en riesgo de pobreza y exclusión se sitúa en Grecia en el 35,7%. Este porcentaje se disparó especialmente a partir de 2011, cuando subió de un 27,7% en 2010 a un 31%.

La precariedad reina también en la sanidad griega, donde el tijeretazo ha sido hasta cuatro veces mayor que en España. Entre 2009 y 2012 el coste sanitario anual por persona en Grecia ha pasado de los 2.104 euros hasta los 1.611 euros (un desplome del 23%).

Numerosos médicos tienen que trabajar como voluntarios en clínicas sociales creadas durante la crisis para dar cobertura sanitaria a aquellas personas que se han quedado fuera del sistema, que en la actualidad son en torno a 3 millones de personas. Y es que en Grecia, aquellos que estén más de un año en el paro pierden automáticamente el derecho a las consultas, a las pruebas diagnósticas y a las medicinas. 

Impuestos

En 5 años, el país heleno ha vivido hasta siete subidas de impuestos, propiciando un fuerte descenso del consumo interno del país y alentando al comercio de productos de contrabando.

En general, los griegos tiene que hacer frente a mayores impuestos que la media de la OCDE. En 2013, los impuestos representaban casi un 42% de lo que ganaba una persona con un sueldo medio en Grecia.

Datos económicos

A la situación de los ciudadanos se unen otros malos datos macroeconómicos como la inestabilidad de la Bolsa, con la prima de riesgo en torno a los 1000 puntos básicos y el bono a diez años (lo que le cuesta al país financiarse respecto a lo que le cuesta a Alemania) por encima del 9,50%.

El Producto Interior Bruto (PIB) griego lleva cayendo desde el comienzo de la crisis económica: según los datos de la Oficina Estadística de Grecia, si en el primer trimestre de 2007 el PIB era de 61.665 millones de euros, en el cuarto trimestre de 2013 bajó hasta los 45.994 millones de euros.

El endeudamiento del país es otro de los asuntos que Syriza deberá abordar. Antes del estallido de la crisis financiera internacional, Grecia era ya un estado sobreendeudado, pero a partir de 2008 los desequilibrios elevaron a la deuda pública del país hasta los 319 millones en 2013, es decir, casi un 175% de su PIB. Con todo, un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la deuda irá descendiendo y pasará de representar el 175% del PIB actual al 117% en 2022.

Lo que opinan los griegos de Europa

Según el último Eurobarómetro (diciembre), más de la mitad de los griegos dicen no sentirse ciudadanos de la UE (55%), mientras que el 45% de ellos dicen que sí: cuatro puntos por debajo de la anterior encuesta (de septiembre del mismo año).

Con todo, la amenaza de una salida de Grecia del euro es lejana, ya que la mayoría de sus ciudadanos, el 63%, siguen apoyando la existencia de la moneda única en el país, un apoyo que sí ha descendido (un 0,6%) en comparación con el anterior Eurobarómetro.

El escenario que baraja Bruselas

Fuera de Grecia, en Bruselas tienen el foco puesto en la negociación de una prórroga del segundo rescate. "Podría ser necesario considerar una nueva extensión", señaló un funcionario de alto rango del área de la moneda común a Efe este domingo.

La primera prolongación de la parte europea del rescate expira el 28 de febrero a medianoche Y es que la hipótesis que se baraja en el Eurogrupo es una nueva prolongación del segundo rescate griego al considerar poco probable que Grecia forme un Gobierno antes de finales de febrero.

La primera prolongación de la parte europea del rescate expira el 28 de febrero a medianoche, de manera el 1 de marzo ya no habrá ninguna red de seguridad para Grecia, salvo la del Fondo Monetario Internacional (FMI), cuya ayuda todavía continúa hasta finales del primer trimestre de 2016, pero que actualmente está congelada, al igual que el último tramo europeo de 1.800 millones de euros.

La troika, de la que forma parte además el Banco Central Europeo (BCE), suspendió a finales de diciembre por medio del FMI las conversaciones con Atenas hasta que hubiera un nuevo Gobierno.

Una condición previa para una nueva extensión es que Atenas lo solicite formalmente y, para ello, la petición debe llegar a las capitales de un interlocutor "legitimado", explicó la fuente.

Aunque todavía no se ha discutido por cuánto tiempo podría extenderse el rescate, lo que está claro es que "solo unas cuantas semanas no servirán" para solucionar el problema.