La patronal y los sindicatos de Vigo llegaron ayer a un preacuerdo que debe ser ratificado por los trabajadores. De llegar a buen puerto, podría poner fin a la huelga declarada por los astilleros de la Ría de Vigo desde el pasado 3 de mayo. Las negociaciones se traducen en la contratación fija del 45% de los trabajadores temporales, con la garantía de que si en el plazo de un mes las empresas no certifican este cumplimiento, serán expulsadas del sector. Tal encadenamiento de contratos deberá, además, ser comunicada a la Agencia de Bolsa de Empleo.