Algunos agresores rehacen la convivencia en pareja. Hombres de entre 28 y 42 años, trabajadores, con hijos y, en muchos casos, que han reanudado la convivencia con sus parejas sentimentales.

Es el perfil de los condenados que optan, voluntariamente, por asistir a un curso de reeducación de maltratadores en Alicante y recibir ayuda psicológica para solucionar su problema.

Ayer fue la primera sesión, que puede prolongarse hasta seis meses (sólo se hace en Alicante) y el objetivo es que «una persona que haya pegado a su pareja no lo haga nunca más», según los coordinadores de esta iniciativa, Pablo Cuéllar y Carmelo Hernández.

Y es, sobre todo, una ayuda de protección a las mujeres víctimas de la violencia machista.