Móviles, PDA, videojuegos... Las nuevas tecnologías son indispensables en el presente y también para construir la sociedad del futuro. Sin embargo, su abuso puede acabar en adicción, sobre todo entre los más jóvenes: algunos ya no pueden vivir sin ellas. De hecho, en A Coruña son ya más de 2.000 los jóvenes adictos a Internet, según un estudio realizado por la Asociación Protégeles.

Esta entidad sin ánimo de lucro alerta de que el «problema va a más» y que ahora el 11% de los chicos de entre 10 y 17 años no puede pasar ni un día sin estar frente a la pantalla de un ordenador. «Ese porcentaje se ha duplicado en los últimos cinco años y en toda España no hay ni un centro para tratar estas nuevas enfermedades», explica Guillermo Cánovas, presidente de Protégeles.

A Coruña, y el resto de Galicia, tiene una particularidad en estas adicciones. «En los ciber hay conexiones excesivamente altas y nadie controla lo que ven esos jóvenes y los contenidos», dice este experto.

Según sus datos, la adicción no se mide por el tiempo de conexión. «Una persona puede estar cinco horas y no ser adicto. La alarma salta cuando Internet es un sustituto de otras cosas como comer, salir con los amigos o estar con la familia». Por eso, los padres juegan un papel muy importante.

«Deben marcar pautas de uso y controlar qué tipo de páginas ven. Si no, lo que empezó siendo una tontería se puede convertir en algo muy serio», advierten desde Protégeles. Para solicitar ayuda: contacto@protegeles.com

Éstas son las señales de alerta

Dispersión de la atención: En lugar de estudiar se distraen con el messenger, otras páginas, el correo...

Búsqueda de sensaciones: Que sustituyen a amigos, familia o aficiones.

Conexión compulsiva: A todas horas y cada vez con más frecuencia.

Dejan de dormir: E incluso se olvidan de comer.

Síndrome de abstinencia: Si no se conectan lo pasan mal, como si fuese una droga.