Van Morrison
Van Morrison repasará los últimos 15 años de su larga carrera.

Le llaman el León de Belfast y la verdad es que a veces da miedo. No porque ruja, sino por la seriedad de su semblante y esa distancia que marca con el público. Son pocas las ocasiones en las que el músico irlandés se pone de cháchara con sus fans y menos aún en las que exhibe una sonrisa. Pero a Van Morrison se le perdona todo. Incluso el plantón que dio hace cuatro años cuando una torrencial lluvia veraniega le obligó a cancelar su concierto santiagués.

La espera se ha hecho larga, pero esta vez da igual el tiempo que haga fuera. A cubierto, el prolífico cantante, compositor y multiinstrumentista explicará, a su manera, porqué no hay que guardarle rencor.

Lo hará con un repaso a los últimos años de su ya larga carrera. Empezó a principios de los 60 y, tras pasar rápidamente por dos grupos, en 1967 publicó su primer disco en solitario. Y ya van 37. El último recopila las canciones que formaron parte de bandas sonoras de películas y el próximo, que saldrá en junio, reúne sus éxitos de 1993 a 2005. 

SIN CAPRICHOS DE DIVO 

Pese a la seriedad y la distancia, Van Morrison no va de estrella. No es un divo lleno de caprichos, sino un profesional de la música. Algo que evidencian las peticiones que realizó al Fontes do Sar. Como acaba de dejar de fumar, quiere un espacio libre de humo
–el recinto ya lo es– y necesita un fisioterapeuta.

* Multiusos Fontes do Sar. Diego Bernal, s/n. Mañana, a las 19.00 horas. Las entradas cuestan 23, 28, 33 y 38 euros.