Mosquito fiebre amarilla
El mosquito "Aedes aegypti", causante de la fiebre amarilla. Agencias

Un grupo internacional de científicos, en el que participan varios españoles, ha secuenciado el genoma del Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue y la fiebre amarilla, una enfermedad que afecta a unas doscientas mil personas al año en Africa y parte de Sudamérica con unas treinta mil muertes.

Este logro ofrece nuevas vías para el control de la expansión de estas enfermedades, indicaron los doctores Horacio Naveira, del área de genética de la Universidad de A Coruña, y Javier Costas, de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica, involucrados en una investigación cuyos resultados aparecen publicados en el último número de la revista Science.

La fiebre amarilla es la causante de unas 30.000 muertes en África y Sudamérica
Esta investigación ofrece posibilidades para comparar el genoma de ese mosquito con el del Anopheles gambiae, transmisor de la malaria, y con el de la
mosca del vinagre o Drosophila melanogaster, un organismo utilizado por los expertos como modelo de estudio para investigaciones en humanos.

En relación con el dengue, el doctor Naveira advirtió de que esta enfermedad es frecuente en zonas del sudeste Asiático, India, Sudamérica, y Africa, con unos 50 millones de casos al año, de los cuales alrededor de quinientos mil son de fiebre del dengue hemorrágica, la forma mas grave de la enfermedad, y el único modo de prevenirlo es controlando las poblaciones de mosquito.

Al disponerse de la secuencia de este genoma, añadió, "se podrá identificar cada uno de los genes que lo conforman, y asignarles una función concreta", al tiempo que podrían diseñarse nuevas estrategias para luchar contra dichas enfermedades.

La importancia del genoma del Aedes aegypti radica en el papel fundamental de esta especie como transmisora de los virus del dengue y la fiebre amarilla

Estos investigadores trabajan en los últimos años en un tipo de secuencias de ADN (llamadas elementos móviles) con la característica de que se pueden mover de un lugar a otro del genoma, pudiéndose considerar parásitos intragenómicos.
 

Objetivo: 15.000 genes
La secuenciación del genoma de Aedes aegypti reveló que su tamaño es muy superior al del mosquito transmisor de la malaria (5 veces mayor) y la proporción de elementos móviles es casi del 50 por ciento, muy similar a la de humanos (45 por ciento), pero muy superior a otras especies como la mosca del vinagre, con sólo un 5-10 por ciento de secuencias de este tipo.

La identificación y anotación de los elementos móviles en la secuencia del genoma es "un paso previo indispensable" para poder identificar los verdaderos genes del mosquito, unos quince mil, según Naveira, lo que dará "claves para un mejor control de su población y para limitar la transmisión de los virus de la fiebre amarilla y del dengue".